255 despidos en Granja Tres Arroyos

La empresa argumentó una caída de la actividad, las restricciones a las exportaciones por la gripe aviar, la sobreoferta en el mercado interno y el incremento de los costos. La planta, que emplea a unas 700 personas, permanece sin producción desde mayo.

La crisis laboral que atraviesa Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo en Concepción del Uruguay, luego de que la empresa comunicara el despido de 255 trabajadores de su planta ubicada en la ciudad.



Según consta en los telegramas enviados al personal, la firma fundamentó las cesantías en el deterioro de la actividad y señaló entre las principales causas las restricciones que afectaron las exportaciones del sector avícola a raíz de la gripe aviar. También mencionó el impacto sobre el mercado chino, la sobreoferta registrada en el mercado interno y el aumento de los costos.

La planta local cuenta con una dotación aproximada de 700 trabajadores y permanece sin producción desde mayo, situación que había generado creciente preocupación entre el personal y sus familias ante la incertidumbre sobre la continuidad de la actividad.

Fuerte rechazo sindical

Los despidos fueron rechazados por la Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación de Concepción del Uruguay (STIA).

A través de un comunicado, las organizaciones gremiales cuestionaron la decisión empresarial y señalaron que entre los trabajadores alcanzados por las cesantías se encuentran también delegados de personal.

Desde los sindicatos remarcaron además que el conflicto se extiende desde hace más de un año y expresaron su preocupación por el impacto que la situación tiene sobre los trabajadores y sus familias.

Un conflicto que trasciende a la planta

La crisis de Granja Tres Arroyos tiene además un fuerte impacto sobre la economía local, debido a la cantidad de personas que dependen directa e indirectamente de la actividad de la planta.

El sector avícola involucra a productores, transportistas, proveedores y trabajadores, por lo que la paralización de la producción y los despidos repercuten sobre una amplia cadena económica de la ciudad.

En medio de este escenario, la situación de uno de los trabajadores generó especial conmoción entre sus compañeros. Carlos Esquivel falleció este lunes a causa de un infarto y, horas después, su familia recibió en su domicilio el telegrama de despido, según informó el medio Uruguayenses. El episodio profundizó el impacto emocional de una situación laboral que los trabajadores vienen atravesando desde hace aproximadamente 500 días.

Los nuevos despidos vuelven a poner en discusión el futuro de la planta de Concepción del Uruguay y el destino de cientos de puestos de trabajo vinculados con la actividad avícola.