Por el convenio alcanzado en el “caso Maxus” en EE.UU., se desestiman todas las acciones iniciadas contra la petrolera argentina.
Miembros del Gabinete nacional del Gobierno y dirigentes políticos destacaron como “un gran logro” el acuerdo que alcanzó YPF por el caso Maxus en Estados Unidos, a partir del cual se desestimarán todas las acciones iniciadas contra la petrolera argentina y Repsol, y otorgará una liberación y absolución de reclamos presentados en su momento por el Fideicomiso de Liquidación de Maxus por hasta US$ 14.000 millones.
Al mismo tiempo, valoraron el rol del presidente de la firma nacional, Pablo González, así como de su equipo de trabajo, en las negociaciones, ya que YPF deberá abonar un monto equivalente sólo al 2% de la cifra original de la demanda.
Al respecto, el ministro de Economía, Sergio Massa, subrayó a través de Twitter que este entendimiento es un “gran logro de YPF, un éxito de Pablo González, una gran victoria para nuestro País”, a la vez que puso en valor la labor del presidente de la petrolera argentina: “¡Felicitaciones!”.
“Un hecho fundamental”
El acuerdo determina que el Fideicomiso de Liquidación de Maxus desistiría de las reclamaciones contra YPF y Repsol en el Tribunal de Quiebras del Distrito de Delaware, al igual que todas las demandas actuales y futuras contra ambas compañías.
A cambio de esto, YPF y Repsol se comprometieron a pagar al Fideicomiso un monto de US$ 287,5 millones cada uno, lo que hace un total de US$ 575 millones.
González, ex vicegobernador de Santa Cruz, se había referido a este litigio en un acto que compartió el último lunes en Río Gallegos con la gobernadora Alicia Kirchner, con quien firmó acuerdos para la implementación de inversión social en la provincia.
Por su lado, Miguel Galuccio, ex presidente y CEO de YPF, calificó al acuerdo como un “hecho fundamental para la resolución de este litigio” y “una noticia relevante y muy trascendente para YPF y por ende para el país”.
“Este entendimiento conlleva tranquilidad para los accionistas, empleados e inversores de YPF, quienes deben seguir apostando por el crecimiento de nuestra empresa de bandera que repercute de manera positiva y determinante en el resto de la industria energética del país”, amplió Galuccio.
Reconciliación
Tras su privatización en 1992, YPF (Repsol) desplegó una estrategia de expansión internacional en la que adquirió Maxus, una empresa estadounidense de petróleo y gas.
En 1986, Maxus había vendido su negocio de químicos a Occidental Chemical Corporation y aceptado indemnizar a la misma por los pasivos ambientales derivados de sus operaciones.
En 2005, el Estado de Nueva Jersey demandó a Occidental y a Maxus -añadiendo más tarde a YPF y Repsol- por la contaminación del río Passaic -a 10 kilómetros de Nueva York- con residuos químicos.
Occidental hizo valer su indemnidad y Maxus honró sus obligaciones hasta que en 2016 tomó la decisión de presentarse en concurso y posteriormente se decretó su quiebra.
En junio de 2018, el Fideicomiso de Maxus demandó a YPF y Repsol por un monto de hasta US$ 14.000 millones ante el Tribunal de Quiebras del Distrito de Delaware.
Tras años de litigio y negociaciones, el Fideicomiso de Liquidación de Maxus y luego de obtener de parte de la petrolera argentina, en junio de 2002, una decisión de juicio sumario parcial por parte del Tribunal de Quiebras, YPF y Repsol llegaron a un acuerdo de conciliación.










