Por Carlos Heller
La conformación de la fórmula de unidad de Unión por la Patria, tras intensas conversaciones al interior del espacio, dejó en claro que los nombres importan en el marco de un proyecto.
Tenemos varios desafíos por delante. Uno de los más importantes es el fuerte endeudamiento con el FMI, heredado del gobierno de Mauricio Macri. Una cuestión que pasa desapercibida en las propuestas de la principal oposición y que, paradójicamente, se gestó cuando esa coalición fue gobierno. En su intervención en la Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción, el ministro de Economía Sergio Massa habló de lo que implica estar endeudados con el FMI: “significa asumir metas, compromisos y obligaciones en términos de programa económico; significa ceder en parte tu autonomía para atarte a un programa que de alguna manera es el que explica la capacidad de repago de tu país”.
Exportaciones y ambiente
Hoy se deben unos U$S 45.000 millones, lo que implica que sacarse de encima al FMI es un gran desafío. El programa exportador deberá estar en consonancia con el cuidado del ambiente, con un manejo soberano de los recursos naturales, con la preservación de los derechos territoriales y de las poblaciones que habitan las distintas geografías. Mientras tanto, va a existir una pulseada permanente con el organismo y hay que acumular la mayor fortaleza posible y los acompañamientos necesarios para progresar en las negociaciones.
El gobierno igualmente mantuvo en pie una postura firme y pudo avanzar con el desarrollo del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner. Así, el país conseguirá en el segundo semestre un ahorro de unos U$S 2000 millones (alrededor de U$S 4.000 millones para 2024), además del componente asociado a los menores subsidios.
En tanto, días atrás se efectuó un pago al FMI por el equivalente a U$S 2.700 millones, sin recurrir a los dólares de las Reservas.
El mismo se efectivizó a partir de una combinación de yuanes y Derechos Especiales de Giro, la moneda del FMI. Una conveniente alternativa ante la escasez de dólares que atraviesa la Argentina y que muestra la importancia que está teniendo el swap con China. Se espera que los fondos retornen al país junto con los desembolsos de julio, luego de que se firme el acuerdo entre las partes.
Compresión de Contexto
En este contexto nunca hay que perder de vista que la discusión es por los dos modelos de país. Tiene que ver, según dijo Massa, “con saber si la Argentina tiene distribución del ingreso o no tiene, si tiene inversión pública o no. Si la Argentina tiene autonomía y soberanía o es un país dependiente. Si elige tener salarios de miseria y destruir sus pymes para concentrar la economía, o si apuesta a un país con desarrollo igualitario (…); somos más los argentinos que creemos en un país con desarrollo para sus pymes y sus comercios, y no en un país que ajusta, empujando a la pobreza y destruyendo las pymes, como vivimos entre 2015 y 2019”.
Un dato de empleo a tener presente: entre el primer trimestre de este año y el de 2022 las pequeñas y medianas empresas generaron 140.000 puestos de trabajo, según indicó la Secretaría de Industria, que destacó “la relevancia para el desarrollo de la economía argentina de las pymes, ya que representan el 99,4% del total de empresas del país y emplean al 64% de los asalariados registrados”.
Es la dirección por la que hay que ir.
Fábrica neoliberal de desempleo
Durante la semana pasada , el presidente de la FED, Jerome Powell, señaló que “el mercado laboral estadounidense necesita debilitarse aún más para aliviar la presión sobre los precios”.
Por su parte, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, señaló que en Europa está cobrando fuerza una nueva fase, caracterizada por la recuperación salarial para intentar revertir las pérdidas por la inflación. Afirmó que se precisa “una política más persistente, que además de generar un endurecimiento suficiente en el presente, también mantenga unas condiciones restrictivas hasta que podamos estar seguros de que esta segunda fase del proceso de inflación ha terminado”. Quiere decir que generarán el dolor que sea necesario y que no les temblará el pulso.
La fórmula del neoliberalismo para combatir la inflación no tiene secretos. Está emparentada en gran medida con el ajuste que se requiere para contraer la actividad económica y que los trabajadores desistan de reclamar por mayores salarios ante la amenaza del desempleo.
Es otra forma de comprender la cuestión de los modelos, sólo que en clave global.










