La vicepresidenta volvió a cuestionar el modelo económico del Gobierno y reclamó una reforma impositiva, mayor inversión en infraestructura y mejoras salariales. Con una agenda cada vez más diferenciada, avanza en la construcción de un perfil político propio de cara a 2027.
Victoria Villarruel volvió a marcar diferencias con Javier Milei y profundizó el despliegue de una agenda política propia. Durante la apertura de la 74° Exposición Rural de Chivilcoy, la vicepresidenta reclamó una reforma impositiva, mayor inversión en infraestructura productiva y una política que permita recuperar el poder adquisitivo de los salarios y el consumo.
“Argentina necesita una reforma impositiva que premie el esfuerzo y una política productiva que mire mucho más al territorio y permita ahorrar a las familias”, sostuvo Villarruel ante productores agropecuarios, representantes de la industria, autoridades locales y vecinos.
El mensaje se produjo en el marco de una serie de actividades que la vicepresidenta viene desarrollando en distintos puntos del país. Luego de su visita a San Juan, donde fue recibida por el gobernador Marcelo Orrego, Villarruel también pasó por Bariloche e Ituzaingó, en una agenda que comienza a mostrar características propias y que alimenta las especulaciones sobre una eventual candidatura en 2027.
Una mirada diferente sobre el modelo económico
Durante su discurso en Chivilcoy, Villarruel buscó posicionarse cerca del sector productivo y cuestionó indirectamente algunas de las principales características del modelo económico impulsado por La Libertad Avanza.
“Quiero reafirmar mi compromiso con quienes producen, invierten y generan trabajo. Detrás de cada productor hay familias, trabajadores, empresas, comercios y comunidades enteras”, afirmó.
En ese sentido, puso el foco en la necesidad de mejorar la infraestructura para acompañar la actividad económica. “Necesitamos mejores caminos rurales, puentes, desagües, conectividad, energía y rutas”, enumeró.
La vicepresidenta también reclamó un esquema de incentivos para quienes agregan valor y generan empleo. “Producir más significa ser competitivos, exportar, generar divisas, incorporar tecnología y mejorar los salarios”, señaló.
Y cerró con una definición que volvió a diferenciar su discurso del planteo económico del Presidente: “Estoy convencida de que la Argentina que queremos se construye con producción, salario, trabajo y familia”.
Las diferencias dentro del oficialismo
Las declaraciones de Villarruel se producen en un escenario de crecientes cuestionamientos internos al rumbo económico del Gobierno. En las últimas semanas, distintas figuras vinculadas al oficialismo plantearon la necesidad de que la recuperación llegue con mayor rapidez a las familias y a las empresas.
Patricia Bullrich, por ejemplo, sostuvo que “el rumbo es el correcto”, aunque reclamó “más velocidad en los resultados” para que el cambio económico pueda sentirse en la vida cotidiana.
El planteo fue interpretado como una señal de preocupación por la denominada “microeconomía” y por las dificultades que atraviesan familias y empresas. “Que llegue a las familias. Que llegue a las empresas. Que llegue a cada argentino”, había reclamado la exministra de Seguridad.
En ese contexto, Villarruel volvió a poner sobre la mesa una cuestión especialmente sensible para el Gobierno: la necesidad de combinar equilibrio macroeconómico con crecimiento productivo, empleo y recuperación salarial.
Una construcción política hacia 2027
La vicepresidenta no oculta sus diferencias con algunos aspectos de la gestión libertaria y, aunque todavía no confirmó una candidatura, sus recientes movimientos comenzaron a ser leídos dentro del oficialismo como parte de una eventual construcción electoral hacia 2027.
Su presencia en Chivilcoy también tuvo una dimensión política. Fue recibida por el intendente Guillermo Britos, quien aparece como uno de los dirigentes bonaerenses con proyección provincial y que podría formar parte de un eventual armado político vinculado a Villarruel.
Durante la visita, Britos anunció además una propuesta para que la Asociación Rural local pueda administrar el 70% de la tasa vial con el objetivo de destinar esos recursos al mantenimiento y construcción de caminos rurales.
El planteo cobra relevancia en medio de las críticas dirigidas al Gobierno nacional por el destino de los fondos provenientes del impuesto a los combustibles que deberían financiar obras de infraestructura vial.
Producción, salarios y territorio
Desde Chivilcoy, Villarruel volvió a insistir con una concepción del desarrollo económico que pone el acento en la producción y en las economías regionales.
“Estamos en uno de los territorios productivos más importantes de la provincia de Buenos Aires, un partido donde conviven la agricultura, la ganadería, la industria, los servicios y una gran cantidad de pymes”, sostuvo.
Y agregó: “Necesitamos una política productiva que mire mucho más al territorio. El Estado no puede desatenderse de las condiciones necesarias para producir”.
Las definiciones de la vicepresidenta llegan pocos días después de que Milei ratificara que no modificará el rumbo económico de su administración. En un discurso ante el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), el Presidente volvió a defender su programa y afirmó que “al populismo no se le gana con más populismo”.
Sin mencionarlo directamente, Villarruel respondió desde Chivilcoy con un mensaje que sintetiza el perfil que busca consolidar: producción, trabajo y salarios como ejes de una agenda que comienza a diferenciarse cada vez más de la Casa Rosada.
El capítulo Malvinas
En paralelo, Villarruel encabezó en el Senado un homenaje a excombatientes de la Guerra de Malvinas. El acto se realizó en el Salón Azul y tuvo como eje la presentación del libro Malvinas: epopeya nacional, elaborado por la Dirección Gesta de Malvinas y la Dirección General de Publicaciones de la Cámara alta.
La actividad se produjo un día después de los anuncios realizados por Milei sobre la cuestión Malvinas, aunque la vicepresidenta evitó referirse públicamente a esas medidas.
Con una agenda territorial cada vez más activa y un discurso que busca acercarse a productores, trabajadores, familias y sectores de la economía real, Villarruel avanza en la construcción de una identidad política propia. El desafío será determinar hasta dónde llegará ese distanciamiento y si terminará convirtiéndose en una alternativa electoral dentro o fuera de La Libertad Avanza.










