La licenciada en Ciencia Política y Cooperación Internacional de la UNER, Mariana Polito, analizó el resultado de las elecciones de medio término en Estados Unidos, el retroceso electoral del Partido Republicano y los desafíos que enfrentan demócratas y republicanos de cara a las presidenciales de 2028. Además, evaluó las posibles repercusiones del nuevo escenario político estadounidense para el gobierno de Javier Milei y el resto de América Latina.
En diálogo con esta Agencia, Polito consideró que el resultado electoral representa algo más que el desgaste habitual que suelen experimentar los oficialismos en las elecciones legislativas. A su entender, constituye una manifestación del descontento social frente a las políticas impulsadas por el presidente Donald Trump.
La especialista explicó que el propio mandatario había planteado estos comicios como una evaluación de los primeros dos años de gestión. Sin embargo, sostuvo que la magnitud del resultado refleja un malestar más profundo, relacionado principalmente con la inflación, el encarecimiento de los combustibles y las decisiones adoptadas en materia de política exterior.
Entre los factores que incidieron en el resultado, mencionó el respaldo económico de Trump al gobierno de Javier Milei durante las elecciones argentinas, el apoyo militar a Israel y el ataque estadounidense contra Irán. Según señaló, las consecuencias económicas del conflicto, particularmente por las restricciones en el estrecho de Ormuz y su impacto sobre el precio internacional del petróleo, repercutieron directamente en la población.
En ese contexto, recordó que Trump había prometido, durante su segunda campaña presidencial, evitar la intervención estadounidense en conflictos y guerras en el exterior, una postura que finalmente no sostuvo desde su llegada al gobierno.
Un cambio electoral que todavía debe consolidarse
Aunque los demócratas consiguieron imponerse en territorios tradicionalmente republicanos, Polito consideró prematuro afirmar que se produjo una transformación estructural del mapa político estadounidense.
Al respecto, explicó que será necesario observar si el nuevo comportamiento electoral se mantiene en el tiempo y si representa un cambio más profundo en las agendas políticas y en el debate público.
También advirtió sobre la consolidación de la derecha radical como una corriente con capacidad para disputar el poder desde las propias instituciones democráticas. En ese escenario, señaló que volvieron a ganar protagonismo los discursos de exclusión racial, religiosa y cultural.
Para la politóloga, la discusión excede la competencia entre demócratas y republicanos y pone en juego cuestiones vinculadas con los valores, los consensos democráticos y los límites de la representación política en Estados Unidos.
Los límites que enfrentará Trump en el Congreso
La nueva composición legislativa también plantea restricciones para la administración republicana durante los últimos dos años de mandato. Según Polito, el control demócrata de ambas cámaras permitirá impulsar investigaciones sobre el Poder Ejecutivo, requerir información oficial y establecer condicionamientos presupuestarios a determinadas operaciones militares.
Asimismo, el Senado tendrá capacidad para bloquear nombramientos relevantes vinculados con la política exterior, lo que podría reducir el margen de maniobra de la Casa Blanca.
Los desafíos partidarios y la carrera hacia 2028
De cara a los próximos años, Polito identificó como uno de los principales desafíos del Partido Demócrata la necesidad de construir una agenda compartida entre sectores que mantienen diferencias en materia económica, social y de política internacional.
La elección también evidenció la aparición de nuevos perfiles progresistas, entre ellos candidatos provenientes de familias inmigrantes y dirigentes que expresan un compromiso abierto con los derechos de la comunidad LGBTIQ+.
En relación con la sucesión presidencial de 2028, aclaró que todavía es temprano para anticipar candidaturas, aunque mencionó algunos dirigentes que podrían adquirir protagonismo. En el Partido Republicano destacó al vicepresidente JD Vance y a Marco Rubio, mientras que entre los demócratas señaló al gobernador de Maryland, Wes Moore.
También se refirió al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, cuya relevancia, según explicó, no pasa necesariamente por una futura candidatura presidencial, sino por su capacidad para fortalecer una corriente progresista dentro del partido y movilizar a sectores jóvenes y trabajadores.
Las repercusiones para Argentina y América Latina
Por último, la especialista analizó las posibles consecuencias del nuevo escenario político estadounidense para la región. Señaló que durante la administración Trump Washington tuvo una participación explícita en distintos procesos políticos latinoamericanos, mediante respaldos a determinados candidatos y herramientas económicas utilizadas como mecanismos de presión.
En cuanto a la relación con Argentina, consideró que el alineamiento estratégico del gobierno de Javier Milei con Estados Unidos probablemente continuará, debido a la existencia de acuerdos comerciales, financieros y de cooperación que trascienden la afinidad personal entre ambos presidentes.
No obstante, advirtió que el nuevo equilibrio institucional en Washington podría modificar las condiciones de esa relación.
«Milei ya no encontrará en Washington el mismo contexto político que tenía hasta ahora. Una administración estadounidense con un Congreso controlado por la oposición podría tener mayores dificultades para sostener determinadas iniciativas y respaldos», concluyó Polito.











