Señores directores del diario La Calle:
Me atrevo a escribir estas líneas para destacar, valorar y también reflexionar sobre lo vivido en una de las jornadas de la reciente Fiesta de la Playa, particularmente la dedicada a las infancias, una propuesta que merece ser reconocida.
Quiero felicitar sinceramente a los organizadores por haber apostado a un día pensado especialmente para los chicos y las chicas, con espectáculos de primer nivel y una mirada cultural y educativa que no siempre abunda. El show de Pim Pau fue, sin exagerar, un verdadero lujo: una propuesta didáctica, creativa, respetuosa y profunda, acompañada por músicos espectaculares que lograron captar la atención tanto de los más chicos como de los adultos. El cierre con Topa como número central terminó de jerarquizar una jornada que estuvo a la altura de cualquier festival importante del país.
También es justo destacar el enorme aporte de los artistas locales, como la Payasa Bombita, La RevolBand y otros grupos que participaron, todos brindando shows de gran calidad, con profesionalismo y compromiso. Da gusto ver talento local compartiendo escenario con artistas reconocidos a nivel nacional y demostrando que en Concepción del Uruguay hay nivel artístico de sobra.
Justamente por todo esto, no puedo dejar de manifestar una sensación de bronca y tristeza al ver que el predio no estuvo colmado. Había gente, claro que sí, pero sinceramente debería haber habido mucha más. Las entradas eran accesibles, la propuesta era excelente y estaba pensada para disfrutar en familia. Y sin embargo, no se reflejó en la convocatoria como merecía.
Lo que más llama la atención es que luego, a través de las redes sociales, uno ve a muchos uruguayenses viajando a Buenos Aires, pagando entradas mucho más caras para ver a estos mismos artistas o a propuestas similares en teatros porteños. Eso genera una contradicción difícil de entender. Tenemos espectáculos de primer nivel en casa, al alcance de todos, y a veces no los acompañamos como corresponde.
Esta ciudad tiene público, tiene familias y tiene ganas de consumir cultura. Ojalá aprendamos a valorar más este tipo de iniciativas cuando se realizan acá, con esfuerzo, con artistas locales y con propuestas pensadas especialmente para nuestras infancias.
Mi reconocimiento a todos los artistas y a quienes hicieron posible esa jornada. Y el deseo sincero de que la próxima vez seamos muchos más los que acompañemos.
Un papá uruguayense










