El 2 de enero comenzó en los Tribunales de Dolores el juicio contra los ocho rugbiers imputados por el asesinato de Fernando Báez Sosa, que tenía 18 años cuando fue atacado a golpes a la salida de un boliche en Villa Gesell, y murió. Las principales revelaciones del cuarto día de audiencias, tanto sobre lo ocurrido dentro de Le Brique como sobre cómo siguió en la calle.
TESTIGO CLAVE IDENTIFICÓ A MÁXIMO THOMSEN COMO UNO DE LOS QUE PEGÓ LAS PATADAS FINALES A FERNANDO
Con la voz quebrada, Tomás Bidonde, testigo clave del hecho, identificó a Máximo Thomsen como uno de los que pegó las patadas finales a Fernando. «Al final le pega dos puntinazos en la cabeza y después, ya en el suelo, lo agarra y le vuelve a dar patadas», señaló.










