Apuntes sobre los resultados de los cuatro comicios anteriores en la disputa por el sillón de Casa Gris, entre 2007 y 2019, y las características de cada proceso. Elementos para entender la configuración electoral de la provincia.
Por Mariano Osuna
El inicio de la cuenta regresiva hacia la definición de reglas de juego y candidaturas para este año, requiere de una mirada a los últimos acontecimientos eleccionarios que definieron los principales lugares ejecutivos en Entre Ríos. Como ocurrió en 2007 y 2015, el actual Mandatario provincial, Gustavo Bordet, no tiene posibilidades de un nuevo mandato, lo que significa que el Frente de Todos (Creer) debe definir si facilita un proceso de internas abiertas o busca una fórmula de unidad, como sucedió en los antecedentes más recientes.
En 2007, tras la tercera gobernación de Jorge Busti, el candidato elegido fue Sergio Urribarri, que previamente fue su ministro de Gobierno, Justicia, Educación y Obras y Servicios Públicos. El Frente Justicialista para la Victoria, con la fórmula encabezada por el ex Embajador, y acompañada por José Lauritto, obtuvo 294.407 votos (47%), seguida por la Unión Cívica Radical, con el binomio integrado por Gustavo Cusinato y Alba Allende, con 124.601 sufragios (19,89%). El dato curioso de aquélla contienda fue la aparición de una tercera lista del peronismo, que decidió ir por fuera del Partido Justicialista, con el ex intendente de Paraná, Julio Solanas, y el actual intendente de Concordia, Enrique Cresto, como protagonistas de esa nómina, con 117.968 acompañamientos (18,83%). También hubo una cuarta boleta, que propuso al ex intendente de Gualeguaychú, Emilio Martínez Garbino y al actual diputado radical Eduardo Solari, en una alternativa electoral que pese a los intentos de quiebre del bipartidismo tradicional, terminó con apenas 53.328 apoyos (8,51%).
Cuatro años después, Urribarri fue en búsqueda de su reelección, en un contexto caracterizado por el conflicto nacional con las patronales agropecuarias y por las consecuencias políticas al interior de la provincia, como la pelea irresoluble entre el Mandatario y su antecesor, que decidió irse del Partido Justicialista y crear su propio espacio. El compañero de fórmula en esta ocasión fue José Cáceres, que había sido su ministro de Desarrollo Social durante el último tramo de su primera gestión. Aquella lista, que también fue denominada Frente Justicialista para la Victoria, cosechó 368.111 votos (55,98%), en una competencia regida por las modificaciones de la reforma constitucional de 2008 respecto, entre otros temas, a las posibilidades de reelección de gobernadores/as e intendentes/as. El tablero final tuvo en segunda posición al Frente Progresista Cívico y Social, con la dupla comandada por los ex diputados nacionales Atilio Benedetti y Jorge D´Agostino, que conquistó 123.635 papeletas (18,80%); y en tercer lugar al Frente Entrerriano Federal, el nuevo sello partidario de Jorge Busti, secundado por el ex presidente del Consejo General de Educación, Jorge Kerz, que logró 120.728 acompañamientos (18,36%). El desenlace electoral dejó una imagen similar a la de 2007, con una primera fuerza alejada de sus competidores y una tercera fuerza con buen desempeño electoral.
En 2015, las configuraciones políticas en la provincia, y especialmente en el país, tuvieron un desplazamiento hacia la polarización. Sin oportunidades de reelección por la reforma constitucional, aunque esos cambios fueron realizados un año después de iniciado el primer mandato de Urribarri, el candidato elegido fue el ex intendente de Concordia, Gustavo Bordet, escoltado por el actual presidente municipal de Paraná, Adán Bahl. La lista oficial obtuvo 325.878 apoyos (42,30%), venciendo por tres puntos porcentuales a la dupla del senador nacional Alfredo De Ángeli y el ex intendente de Concepción del Uruguay, Lucio Godoy, que recibió 303.769 votos (39,43%); con la peculiaridad que el radicalismo por primera vez no llevó un candidato propio por la categoría principal. A diferencia de los comicios de 2007 y 2011, en esta oportunidad, con un contexto de triunfo nacional de Cambiemos, la disputa entre las dos coaliciones más representativas fue reñida. Allí también hubo una tercera lista con caudal de votos, aunque alejado de la pelea más crucial, conformada por Busti y el ex intendente de Villaguay, Adrián Fuertes, que consiguió 120.793 votos (15,68%)
En 2019, la aprobación de la Ley Nº 10.615, le dio facultades al Gobierno provincial para la determinación sobre el desdoblamiento o la simultaneidad de los comicios. Esa herramienta, con el antecedente más cercano de la polarización nacional en 2015, facilitó nuevas alternativas para que la campaña local no se encuentre totalmente condicionada por aquel escenario. Allí, bajo la denominación del Frente Creer, Bordet fue reelecto, acompañado por su ex ministra de Desarrollo Social, Laura Stratta, la primera mujer vicegobernadora de la provincia. Esa fórmula acumuló 436.452 sufragios (57,43%), seguido por Cambiemos con 270.302 apoyos (35,57%), representando entre ambas alianzas el 93% de los votos emitidos. Esta nueva versión del calendario electoral, con la separación de las fechas, no esquivó la polarización y el debate nacional; al punto que no hubo una tercera fuerza que supere los dos puntos porcentuales. Por el contrario, la suma de los votos recibidos por la Confederación Vecinalista Entre Ríos, la Nueva Izquierda, el Partido Socialista y el Partido Ser.










