16.2 C
Concepción del Uruguay
domingo, noviembre 8, 2026

Un Mundial que marcó un antes y un después y quedará para siempre en la historia del canotaje

Por primera vez, el Campeonato Mundial de Maratón salió de Europa para desembarcar en Sudamérica. Más de 700 palistas de 40 países, un río convertido en tribuna y una multitud que acompañó cada competencia fueron parte de una semana inolvidable. Los representantes de Concepción del Uruguay tuvieron actuaciones históricas y dejaron bien alto el nombre de Regatas Uruguay y la Escuela Municipal de Canotaje.

 

Hay acontecimientos deportivos que se miden por las medallas, los récords o los resultados. Y hay otros que dejan una huella mucho más profunda, de esas que permanecen en la memoria colectiva mucho después de que se apagan los aplausos y se desarma el escenario. El Campeonato Mundial de Canotaje Maratón que se realizó en Gualeguaychú pertenece, sin dudas, a esta última categoría.




Durante varios días, la vecina ciudad entrerriana se convirtió en el centro de atención del canotaje internacional. Por primera vez en la historia, un Mundial de esta especialidad abandonó el tradicional escenario europeo para disputarse en Sudamérica. Llegaron más de 700 palistas de alrededor de 40 países y el río Gualeguaychú fue el escenario de una competencia que tuvo un condimento difícil de encontrar en otros campeonatos de esta magnitud: el calor de la gente.

La costanera, el Parque Unzué, el Club Neptunia y hasta el puente Méndez Casariego se transformaron en una enorme tribuna natural. Desde distintos puntos, familias, amigos, deportistas y vecinos acompañaron cada palada, alentaron a los argentinos y siguieron de cerca las carreras, las vueltas y los acarreos. Hubo banderas, aplausos, emoción y un clima de fiesta que le dio al campeonato una identidad propia.

Para quienes viven el canotaje durante todo el año, muchas veces lejos de los grandes escenarios y con esfuerzos personales y económicos para poder competir, tener un Mundial en casa significó algo difícil de explicar. Por primera vez, sus familias pudieron verlos en vivo, sus amigos estuvieron al borde del río y una comunidad entera se acercó a conocer una disciplina que no siempre ocupa el centro de la escena deportiva.

En ese contexto, Concepción del Uruguay también tuvo motivos de sobra para celebrar. Los representantes de Regatas Uruguay y de la Escuela Municipal de Canotaje estuvieron a la altura de una cita histórica y consiguieron resultados de enorme relevancia. Agustín Ratto y Magdalena Garro brillaron en la élite; Rodrigo Caffa se convirtió en tricampeón mundial máster; Mauricio Caffa también se subió a lo más alto del podio y Alan Nielsen, junto a Iván Mansbach, conquistaron el oro en su categoría.

Pero detrás de cada medalla hay horas de entrenamiento, sacrificios, compañeros de equipo y familias que acompañan. Y detrás de este Mundial hubo también un trabajo organizativo enorme, con el orgullo de haber demostrado que Entre Ríos y Argentina están en condiciones de recibir una competencia de semejante dimensión.

Un campeonato que no solamente dejó campeones: dejó una experiencia que seguramente servirá de impulso para que el canotaje mundial vuelva a mirar hacia esta región.

Agustín Ratto: “El público hizo que este Mundial fuera completamente diferente”

Uno de los grandes protagonistas del campeonato fue Agustín Ratto. El palista uruguayense consiguió una medalla de plata histórica en el K2 Masculino Senior, la prueba de mayor nivel y una de las más importantes del programa, junto al bonaerense Juan Ignacio Cáceres. La dupla argentina alcanzó el subcampeonato mundial y protagonizó uno de los momentos más celebrados del cierre de la competencia.

Además, Ratto consiguió un destacado cuarto puesto en K1 Senior, ubicándose entre los mejores del mundo en la especialidad. “Estoy muy contento por la manera en que cerramos el año. Antes del Mundial, el objetivo era estar en la pelea por las medallas, así que se cumplió y encima nos llevamos una de plata. Fue algo completamente diferente a otros campeonatos. El público hizo que este Mundial fuera distinto, le dio un marco espectacular”, destacó.

El uruguayense también valoró las condiciones en las que se desarrolló la competencia y la posibilidad de compartir ese momento con quienes habitualmente siguen sus actuaciones a la distancia. “Fue muy lindo poder vivirlo con toda la gente ahí, con aquellos que siempre nos ven de manera virtual y esta vez pudieron estar presentes. Y encima tener la posibilidad de regalarles una medalla en el K2 absoluto fue excelente”, expresó el representante del Club Regatas Uruguay.

La plata conseguida junto a Cáceres no fue solamente un logro personal: significó un resultado histórico para el canotaje argentino en la categoría principal del Mundial.

Mauricio Caffa: “Queríamos que la gente pudiera disfrutar de este deporte que tanto nos apasiona”

Para Mauricio Caffa, el Mundial tuvo un significado especial desde varios lugares. Fue organizador, integrante de la delegación argentina y también competidor. Por eso, la satisfacción fue doble: haber estado a la altura de un desafío internacional de semejante magnitud y, al mismo tiempo, disfrutar de los resultados deportivos de sus compañeros y de su hermano Rodrigo.

“Lo que más destaco es haber podido realizar un Mundial acá, en Argentina, en Entre Ríos y en Gualeguaychú, una ciudad en la que nos sentimos prácticamente locales. Al principio teníamos el temor de no estar a la altura, pero quedó demostrado que podemos organizar un evento de estas características. Eso me llena de orgullo”, contó.

En su rol de organizador, explicó que uno de los grandes objetivos era que quienes acompañan a los palistas durante todo el año pudieran disfrutar de una competencia que habitualmente solamente pueden seguir a través de una pantalla. “Siempre soñé con este Mundial para que lo disfrutaran nuestras familias, los amigos, las empresas que nos apoyan y todas las personas que hacen posible que podamos viajar y competir. Muchos nunca nos habían visto en este nivel y esta vez pudieron hacerlo. La gente respondió de una manera impresionante”, valoró.

En lo deportivo, también tuvo motivos para celebrar. Junto a Rodrigo consiguió el oro en K2 Máster y destacó las tres medallas obtenidas por su hermano, además de las actuaciones de Agustín Ratto, Magdalena Garro y el resto de los representantes argentinos.

“Fue un cierre espectacular. Agustín y Juan consiguieron una plata histórica en el K2 Senior masculino y Magui logró una medalla que también es histórica para el canotaje femenino argentino. Todos hicieron un papel enorme”, remarcó.

Mauricio ya piensa en nuevos desafíos. Con la satisfacción de haber demostrado que Argentina está preparada para organizar un campeonato de esta dimensión, adelantó que existe la intención de seguir trabajando para que la región vuelva a recibir una competencia internacional, con la posibilidad de una Copa del Mundo en 2028 y otro Mundial en 2030.

Rodrigo Caffa: “Cuando todos competimos en igualdad de condiciones, Argentina demostró que está a un nivel altísimo”

Si hay alguien que conoce lo que significa competir en un Mundial de canotaje, ese es Rodrigo Caffa. El uruguayense tuvo una actuación sobresaliente y se convirtió en uno de los grandes nombres de la competencia máster al conquistar tres medallas de oro: en K1 Masculino de 45 a 49 años, en K2 Masculino junto a su hermano Mauricio y en el K2 Mixto bien uruguayense con Magdalena Garro.

Sin embargo, para Rodrigo hubo algo que estuvo incluso por encima de los resultados: el marco que rodeó a cada competencia.

“Creo que vivimos el mejor Mundial de la historia del canotaje. No lo digo por agrandarnos ni por creer que somos los mejores organizadores, sino por el folclore que le puso la gente. Fue tremendo. En este deporte las carreras suelen ser mucho más frías, especialmente porque históricamente los campeonatos se disputaron en Europa”, reflexionó.

Y puso el acento en una cuestión que, para un deportista amateur, tiene un valor enorme: poder compartir una competencia de semejante nivel con sus seres queridos. “Nunca imaginé que mi familia iba a poder verme correr un Mundial. Tener a mi hijo, a mi familia y a tanta gente querida acompañándome fue algo hermoso. Para nosotros no es habitual que puedan viajar a vernos competir por una cuestión económica y logística. Esta vez estuvieron los padres, los hijos, los hermanos, los amigos. Gualeguaychú se involucró muchísimo y hay que agradecerle a toda esa gente”, señaló.

En el plano estrictamente deportivo, Caffa dejó una reflexión que merece destacarse. La posibilidad de competir en territorio argentino permitió que los palistas nacionales afrontaran el campeonato en condiciones mucho más parejas respecto de las principales potencias.

“Creo que se emparejó muchísimo la competencia. Nosotros pudimos viajar con nuestros propios botes, los que utilizamos para entrenar todos los días. Habitualmente, cuando competimos en Europa, somos nosotros los que tenemos que adaptarnos, conseguir embarcaciones y acomodarnos a otras condiciones. Esta vez fueron ellos los que tuvieron que viajar y adaptarse”, explicó.

Y agregó: “Cuando todos estuvimos en igualdad de condiciones, Argentina demostró que está en un nivel altísimo. Lo de Magui, Agustín, los chicos juveniles y toda la delegación fue extraordinario. Creo que todos hicieron un papel tremendo”.

Rodrigo también destacó el trabajo cotidiano de sus compañeros de entrenamiento y el crecimiento del grupo que integra. En ese sentido, entendió que los resultados fueron un impulso para todos, especialmente para quienes sostienen la actividad durante todo el año. “Uno solo no llega a ningún lado. Necesitás compañeros, gente que entrene con vos todos los días y te ayude a alcanzar un nivel. Tenemos una escuelita chica y fue muy gratificante ver a tantos representantes compitiendo, sin que ninguno desentonara. Esto nos genera un envión anímico muy importante para seguir adelante”, sostuvo.

Jorge “Coco” Elola: “Fue el campeonato más lindo y concurrido que se haya visto”

Desde su lugar de profesor y también como competidor, Jorge “Coco” Elola vivió el campeonato con una mezcla de orgullo y satisfacción. Para él, el acompañamiento del público y las actuaciones de los representantes uruguayenses fueron dos de los aspectos más destacados de una semana que difícilmente se repita en el corto plazo. “Vivimos el campeonato más lindo y concurrido que se haya visto. Y fue acá. Nuestros palistas fueron medallistas en las categorías más importantes, con Magui y Agustín en la elite. Fue algo histórico para el país”, señaló.

Elola quedó especialmente sorprendido por la respuesta de la gente. Según recordó, el acompañamiento comenzó desde los primeros días y fue creciendo hasta alcanzar un marco multitudinario durante el fin de semana.“Hubo mucho más público del que esperábamos. Durante toda la semana se acercó gente y el fin de semana prácticamente no quedaban lugares en las tribunas. Gualeguaychú acompañó en todos lados y los resultados y comentarios del campeonato tuvieron una repercusión enorme”, destacó.

En cuanto a los resultados, valoró especialmente la medalla de bronce de Magdalena Garro en K1 Senior femenino, la plata de Agustín Ratto en K2 Senior de larga distancia y el quinto puesto de Leo en K2 Junior, actuaciones que reflejaron el trabajo que se viene realizando en la disciplina.

Alan Nielsen: “Fue el evento que todos los que hacemos canotaje en Argentina soñábamos tener”

Otro de los uruguayenses que tuvo motivos para festejar fue Alan Nielsen, quien junto al bonaerense Iván Mansbach se quedaron con el primer puesto en K2 Masculino de 35 a 39 años. Una nueva medalla de oro para la representación de la región y otro resultado que puso de manifiesto el nivel de los palistas entrerrianos.

Nielsen definió lo vivido como una experiencia única para quienes forman parte de este deporte y remarcó que el valor del campeonato trascendió ampliamente a los competidores que tuvieron la posibilidad de estar en el agua. “Fue el evento que todos los que hacemos canotaje en Argentina soñábamos tener y poder disfrutar. No solamente para quienes tuvimos la oportunidad de competir, sino también para todos los que hace tantos años están vinculados con esta actividad”, expresó.

En lo personal, destacó la emoción de correr prácticamente en casa y tener cerca a sus afectos.“Fue increíble poder competir en casa, con los amigos y la familia en la tribuna, y encontrarlos cuando te bajabas del bote después de una carrera. En un evento de estas características fue algo más que especial”, contó.

También hizo hincapié en el proceso de preparación que dejó el Mundial y en cómo el desafío de competir ante los mejores terminó fortaleciendo al grupo local. “Cada año el grupo se va consolidando y creciendo. Todos buscamos la manera de encontrar momentos para entrenar y nos vamos contagiando entre nosotros para ir por más. Creo que esa es una de las mejores cosas que nos dejó este Mundial”, reflexionó.

Finalmente, consideró que la experiencia fue un estímulo para continuar entrenando y compitiendo: “Más allá de los resultados individuales, el balance de todo este proceso es muy positivo. A todos los que pudimos vivirlo, dentro o fuera del agua, nos motiva a seguir adelante, entrenando, compitiendo y disfrutando”.