
Profesora – Periodista
El 26 de noviembre de 2010, Matías Manuel Alexeeff, de 26 años, comenzó a ser juzgado por el asesinato de su pareja María Cecilia Prédiger de 23. El cruento episodio había tenido lugar el 10 de enero de ese mismo año, en una vivienda precaria ubica en calle Santa Teresita y Erausquin.
La investigación determinó que el hecho se produjo en horas de la tarde, cuando la pareja se encontraba reparando la casilla que había sido afectada por una creciente, ya que estaba ubicada en una zona que por entonces sufría los embates de las inundaciones. En esa circunstancia comenzaron a discutir. Durante la audiencia se manifestaron dos posibles motivos al respecto: una, un subsidio que habría cobrado la joven como ayuda para mejorar su casita y que él quería compartir pese a la negativa de ella. El segundo detonante, apuntaban a los celos de él, pues la relación tenía altibajos que determinaban separaciones temporarias. Justamente, por esos días, ya no estaban juntos.
Acusado de Homicidio “triplemente calificado por el vínculo, alevosía y ensañamiento”, Alexeeff manifestó que en el momento del ataque vio a la joven como a un enemigo, que la atacó como una bestia sin tener conciencia de lo que hacía, por una burla de ella, quien -según los dichos del victimario-, se reía de él “con una risa que nunca antes le había oído”.
Entre los numerosos testigos, también se citó a declarar a un “guía espiritual” que de acuerdo a al acusado, le había aconsejado dejar a la mujer porque “no era para él”. Se presumía que Alexeeff podría haber sido influido por esa opinión. Pero esto fue negado por el testigo de manera enfática y terminante, contradiciendo al acusado que lo había manifestado ante el Tribunal en la misma audiencia.
Pese a todo lo alegado, el victimario no se salvó de ser condenado a prisión perpetua (35 años de condena).
Los hechos
Poco antes del ataque, el acusado le pidió prestada al padre de la víctima una pala de hierro, “para hacer una canaleta”. Paradójicamente, esta herramienta terminó siendo usada como arma impropia para quitarle la vida a la joven.
La discusión y el ataque se produjeron dentro de la casilla, estando presente la pequeña hija de ambos quien habría sido la destinataria de las últimas palabras de su madre mientras agonizaba por las heridas en su cabeza herida.
Alexeeff salió al patio y llamó una vecina a la que le entregó la nena y le pidió que llamara a una ambulancia y a la Policía porque creía haber asesinado a su pareja. Tras esto, tomó la motocicleta que estaba en el lugar y se fue rumbo a la casa de su madre.
Para entonces, los vecinos que habían comprobado el ataque al ver a la víctima en el piso, llamaron a la Policía. Los efectivos llegaron de inmediato y poco después se detuvo al femicida, quien no había encontrado a su madre y regresó al lugar. En torno de la vivienda, familiares de la joven y vecinos se mantenía fuera expectantes al tiempo que se realizaban las actuaciones, con esperanzas de que la víctima estuviera aún con vida. Habían visto llegar al médico forense y pensaban que había venido a atenderla, pero sus anhelos se les esfumaron cuando vieron llegar la morguera de los bomberos que era la que retiraba los cadáveres.
Un dolor inenarrable
Poco después, la jueza que encabezaba las actuaciones en el lugar, llamó a los familiares y les comunicó el fallecimiento de la joven. Todavía recuerdo los gritos de la madre de María Cecilia, ante la noticia que terminaba de aniquilar el resto de sus esperanzas. Casi en el acto comenzó a clamar por su nieta.
Tal vez en su torturado entendimiento pensaba que la niñita había corrido la misma suerte, pero la funcionaria le informó que la nena estaba bien, que la estaban conteniendo otras personas.
Me encontré con esta valerosa mujer en al menos dos oportunidades tras el hecho y recogí para LA CALLE sus declaraciones ante el monstruoso hecho que les cambió la vida para siempre a los integrantes de la familia, principalmente a ella y a su nietita a quien volcó su amor de madre y abuela por partida doble. Finalmente, se hizo justicia ese mismo año.
