
Profesora – Periodista
El 25 de julio de 2018, había llovido por la tarde en Villa Clara, impidiendo a María de los Ángeles Cáceres reunirse con su madre y su hermana para tomar mate. Este hecho fue decisivo para que la joven de 18 años se encontrara sola en su vivienda con su pequeño hijo. Alrededor de las 15:00Hs., llegó al lugar su ex pareja German Ángel Burgos, de 21 años, quien solía llamarla para acosarla. Pero esta vez, no hubo palabras ofensivas en el mensaje para concertar la cita, solo el acuerdo de verse esa tarde para hablar.
Burgos llegó en su motocicleta roja y negra e ingresó al lugar. Tiempo después salió con el niño y fue a la casa de su abuela que vivía cerca. Allí estuvo con el niño sin, aparentemente, demostrar con su actitud que hubiera ocurrido nada fuera de lugar. Luego tomó su motocicleta y se fue con el pequeño.
La madre de la joven, tras el frustrado encuentro para compartir el mate, fue a la casa de su hija y, como nadie respondía, ingresó al lugar y encontró cierto desorden, pero lo que más la angustió fue la sangre que había en la cama. Llamando a la joven registró las habitaciones hasta entrar al baño donde encontró a su hija tendida en el piso en medio de un charco de sangre. De inmediato intentó auxiliarla, pero ya era tarde. María de los Ángeles había fallecido. Poco después llegaron funcionarios policiales y comenzaron las averiguaciones, las pericias. Alguien había visto a Burgos ingresar al lugar y luego retirarse con el niño. Sus familiares mencionaron que había estado allí y contaron que les había manifestado su intención de dirigirse a la casa de su propia madre en Villa Elisa, departamento Colón. Agregaron que notaron algo que les llamó la atención: Burgos tenía un dedo lastimado.
Con datos precisos sobre sus intenciones, comenzó la búsqueda. En un basural cercano encontraron la moto del sujeto, con una rueda averiada. Al parecer la dejó en el lugar y siguió a pie con el pequeño en brazos. A todo esto, la policía se comunicó con la madre de Burgos por teléfono y la puso en conocimiento de lo ocurrido.
A las 8 de la mañana del día 19 de julio, Burgos llamó a la puerta de la casa de su madre. Parecía exhausto, con su hijo en brazos. Ambos estaban empapados por la lluvia. Le pidió a su madre que mientras se cambiaba llamara a la policía. La abuela se hizo cargo del niño que “estaba todo mojado y tenía frío” tras una larga noche a la intemperie caminando desde Villa Clara hacia Villa Elisa.
Lo que revelaron las pruebas
La causa llegó a juicio el 18 de septiembre de 2019 ante los Tribunales de Concepción del Uruguay. En el plexo probatorio, la acusación develó lo hechos ocurridos esa fatídica tarde de invierno de julio del año anterior. Según se pudo reconstruir, Burgos había llegado a la vivienda y comenzó a discutir con la joven, de las palabras pasaron a las agresiones. No era la primera vez que el joven atacaba a su pareja. Se reveló que desde el año 2016, ya incurría en estas acciones violentas. Ambos eran novios desde la adolescencia, pero, al parecer, la vida en común resultó un martirio para la víctima, puesto que había denuncias en la comisaría de Villa Clara que databan de los últimos tiempos que compartieron juntos. Pero en esta oportunidad, la violencia terminó de manera trágica. La joven tenía en su cuerpo lesiones que demostraron que había tratado de defenderse. Asimismo, Burgos tenía una herida producto de una mordida en uno de sus dedos.
Cáceres había recibido un puntazo en un costado, tenía lesiones de ahorque con una bufanda y, finalmente, un golpe mortal en la cabeza.
Burgos explicó los hechos manifestando que su ex pareja había comenzado con las agresiones al intentar detenerlo cuando él se quería ir. Dijo que discutieron en la puerta, que ella lo tomó de la ropa y lo tironeó haciendo que ingresara a la casa, que en esa circunstancia él la tomó de la bufanda, lo que a su criterio demostraría las tres lesiones de ahorque en su cuello y que también, tratando de defenderse le habría asestado el puntazo. Dijo que quiso auxiliarla y que la sentó en la cama tratando de taponar la herida, como no lo logró, la llevó al baño y que allí se le cayó golpeándose la cabeza con el inodoro. Ante esto él había huido llevándose el niño.
Perpetua
Esta narración fue refutada con las pruebas que determinaron que hubo intención de causar daño en cada una de las agresiones.
El brutal femicidio conmocionó a la población de Villa Clara se movilizó en reclamo de justicia por Ángeles, con una bandera muchas y fotos de la joven, al tiempo que exigieron que Burgos sea condenado a prisión perpetua.
Así se llegó al veredicto del Tribunal integrado por los doctores Rubén Chaia, Mariano Martínez y Evangeliza Bruzzo, quienes dictaminaron que se trató de un “Homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género”.
La conspiración de la lluvia
Este fue el último juicio por homicidio que me tocó cubrir en mi labor periodística de 38 años en este querido medio. Si bien fue tan doloroso y sombrío como todos los homicidios, este caso me dejó el mismo regusto amargo habitual, añadido al hecho de que María de los Ángeles podría haberse salvado si no hubiese llovido, porque entonces su madre y una hermana hubiesen estado con ella compartiendo el mate calentito y tal vez alguna torta frita de esas que las madres amasan, llenando de calidez y dando una sensación de que todo está bien, de seguridad… Si tan solo no hubiera llovido… pero no hubo suerte.










