Ayer fue una fecha muy esperada por quienes se dedican a la numerología. Para esa disciplina que analiza los mensajes que encierran los números, se trató de una fecha muy especial, ya que el 2 está relacionado con la dualidad y, por lo tanto, también con el equilibrio, la pareja y la sensibilidad.
En esa misma línea, el 222 es para muchas personas ‘el número de los ángeles’, que simboliza nuevos comienzos y oportunidades y la armonía.
Más allá de esas creencias, la jornada, ya sea enunciada como 22/2/22 o como 22022022, fue un palíndromo, es decir que se leyó igual hacia adelante y hacia atrás, algo que, en sí mismo, representó una curiosidad que fue disfrutada por profesionales de la astrología y propietarios de casas de quinielas.
La mención a ‘la jornada capicúa’ fue uno de los temas del día y estuvo presente en innumerables conversaciones, tanto de quienes ven poderes mágicos en ese tipo de fechas como entre las personas que recordaron con nostalgia los tiempos en los que lo primero que se hacía al subir al colectivo, incluso antes de buscar un asiento, era mirar el número del boleto, en busca del número espejo.









