La visita del secretario general nacional de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), Andrés Rodríguez, no pasó desapercibida. En un acto institucional inauguró el nuevo “Centro de Capacitación del Trabajador Público” en Paraná, junto al secretario general de la seccional Entre Ríos, José Ángel Allende. Pero más allá del protocolo, fue una fotografía de un almuerzo lo que encendió luces de alerta en escenarios políticos, gremiales y judiciales.
La imagen capturó a Rodríguez junto a Allende; Mariano Gallegos, presidente del OSER y ex interventor del IOSPER; y Ariel De La Rosa, dirigente justicialista y ex ministro de Salud. La reunión ocurrió en el Camping de UPCN Paraná, con almuerzo y fue tomada -dicen versiones- por pedido de Allende.
El escándalo de Diamante (junio de 2017)
El nombre de Ariel De La Rosa trae consigo una herida abierta: en junio de 2017, aún como ministro de Salud, protagonizó un escándalo en el Hospital Colonia de Salud Mental de Diamante.
* El conflicto estalló cuando De La Rosa se comunicó con violencia por teléfono con la directora del hospital, Noelia Trossero, presionándola para que reincorpore a la enfermera y delegada sindical Yanina Migueles, cuya suplencia había sido dado de baja por motivos administrativos. La comunicación fue grabada y referida por la directora.
* A raíz de la presión, delegados de UPCN (Felipe Monzón, Carina Domínguez, José Zarza, Zunilda Suárez y Guillermo Barreira) se trasladaron a Diamante. En un operativo abrupto y violento, ingresaron al hospital, confrontaron a la directora e impidieron su salida, exigiendo la reincorporación de la trabajadora.
* La Fiscalía calificó los hechos como “coacciones agravadas” por parte de De La Rosa; y coacciones, resistencia a la autoridad y amenazas por parte de los dirigentes gremiales. Se habló de “prácticas patoteriles” y de un vínculo entre los dirigentes del gremio y el ex ministro.
* En octubre de 2018 comenzó el juicio oral; en noviembre de ese año, los fiscales solicitaron penas de hasta 7 años y medio de prisión para De La Rosa y algunos dirigentes .
No obstante, en una avanzada del proceso, llegaron a solicitar penas menores y ponderaron posibles atenuantes, aludiendo a una figura detrás de escena —interpretada como Allende— como verdadero instigador.
* Finalmente, en noviembre de 2018 se dictó una sentencia absolutoria para De La Rosa y varios dirigentes, aunque José Zarza recibió dos años de prisión condicional por coacciones simples y Fabián Monzón, uno por resistencia a la autoridad.
Conexiones e implicancias actuales
El almuerzo del 26 de agosto no puede interpretarse como un simple receso de camaradería. La fotografía —tomada “en la clandestinidad” según fuentes internas del gremio— retoma viejas conexiones entre los protagonistas, vestidos de poder, poder jurídico y sindicalismo. En particular, alimenta sospechas sobre posibles contratos directos entre el OSER y allegados de Spagnuolo dentro de la causa homónima, dado el rol de Gallegos y su relación con Allende .
Además, la postal se vuelve más potente si se considera que tanto Allende como UPCN Entre Ríos manifestaron respaldo político a la lista Guzmán–Maya, lo que refuerza vínculos dentro de la interna peronista provincial.
Una voz del entorno gremial lo resumió con ironía: “Amigos son los amigos”.
La revelación pública de este almuerzo, en el marco de juicios graves, respaldos políticos explícitos y proximidad con actores judiciales, refuerza una narrativa: el poder se cuida y se exhibe entre camaradas, incluso bajo la sombra de causas judiciales sensibles. Esa imagen no solo celebra logros —reales o simbólicos—: busca dejar una marca, una postal de impunidad o control. Y más aún cuando la obra social de todos los entrerrianos podría estar en el centro de estas redes entrelazadas.