Estados Unidos, con la participación de Israel, lanzó una serie de ataques contra Irán este viernes, bombardeando múltiples ciudades, incluida la capital Teherán, mientras el presidente Donald Trump instó a la oposición iraní a aprovechar la ofensiva para derrocar al régimen del ayatolá Ali Jamenei.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado el lanzamiento de «importantes operaciones de combate» en Irán, con el objetivo de destruir su programa nuclear y derrocar al régimen, e instó a la población iraní a levantarse contra el gobierno de los ayatolás y tomar el control.
Según medios iraníes, varias ciudades fueron golpeadas, con columnas de humo y explosiones en Teherán. Trump afirmó que hay «combates importantes en proceso». Medios de la región reportaron que al menos 18 sistemas de defensa aérea THAAD y Patriot no lograron interceptar los ataques con misiles iraníes sobre Tel Aviv, y que el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) continuó sus ataques con misiles contra ciudades portuarias israelíes, edificios gubernamentales, miembros del Mossad y la familia Netanyahu.
Los ataques se producen días después de la última ronda de negociaciones en Ginebra, y en un contexto de crecientes tensiones internacionales. Profesionales del derecho internacional, como el Profesor Jason Hickels de la Universidad de Barcelona, denuncian que la ofensiva forma parte de una serie de acciones que incluyen el bloqueo a Cuba, el genocidio en Palestina y las amenazas de invasión a Groenlandia, calificando a Estados Unidos e Israel como «la mayor amenaza para la humanidad». Hasta el momento no hay cifras oficiales de víctimas, pero se habla de decenas de muertos.










