Tres hermanas rompen un pacto de silencio de 30 años y piden un Juicio por la Verdad contra su padrastro por abuso infantil

Tres hermanas de San Luis, hoy de 41, 43 y 46 años, denunciaron que fueron víctimas de abusos sexuales sistemáticos por parte de su padrastro entre 1985 y 1995, cuando tenían entre 3 y 9 años. Aunque la acción penal prescribió, reclaman un Juicio por la Verdad y se presentaron como testigos en una causa contra el mismo hombre, denunciado por otra joven de 18 años.

El silencio se rompió en 2018, durante un reencuentro en Córdoba, cuando Carla (la menor) contó a sus hermanas que había sido abusada. Karina confirmó que ella también. Lorena, la mayor, completó el relato. Habían callado por vergüenza y miedo a destruir a la familia. «Pensaba que si decía algo iba a destruir mi familia», dijo Karina.



Los abusos ocurrieron entre los 3 y los 9 años de las víctimas. El hombre, que había entrado al círculo familiar como amigo y luego se convirtió en pareja de la madre, aprovechaba su rol de cuidador para aislarlas en habitaciones separadas. Las hermanas creen que usaba alguna sustancia para adormecerlas, ya que todas recuerdan una incapacidad para defenderse o moverse.

La denuncia se reactivó cuando supieron que el mismo hombre había sido denunciado por otra víctima, hoy de 18 años. Se pusieron a disposición de la justicia. Sin embargo, la defensa del acusado obtuvo una medida cautelar que prohíbe a las abogadas querellantes difundir su nombre, argumentando que sufre «angustia y desesperanza profunda con ideaciones suicidas». Las abogadas denuncian que se trata de «censura previa» que dificulta la visibilización del caso y la posible aparición de otras víctimas.

Las hermanas describieron un modus operandi que incluía tocamientos diarios, sexo oral forzado e intentos de penetración. Las secuelas las acompañan hasta hoy: pesadillas, fobias, dificultades en sus relaciones, enojo, culpa y parálisis emocional. «Nunca es tarde para la verdad», sostienen, y reclaman que el Poder Judicial de San Luis investigue lo ocurrido y se exprese, aunque la acción penal esté prescripta.