El informe publicado por el Indec muestra un incremento del pago con tarjeta de crédito para la compra en supermercados que supera el 12%.
Un dato que complementa la caída del consumo por la recesión provocada por los bajos salarios y la suba de la inflación. En el caso de los supermercados, en los primeros cinco meses del año, sufrieron la caída acumulada del consumo de -12,4%, los peores registros de la serie, que comenzó en 2017.
En mayo puntualmente, las ventas en supermercados disminuyeron 9,7% con respecto a mayo de 2023, pero mostraron una leve recuperación con respecto a abril (+3,9%) en la serie desestacionalizada.
En lo que respecta a mayoristas, las ventas en mayo se ubicaron 13,3% respecto a un año atrás, crecieron levemente con respecto a abril (+1,7%) pero en el acumulado de 2024 muestra ventas 12,2% por debajo del mismo período de 2023.
El fuerte incremento de uso de plásticos para pagar es un indicio de las estrategias de las familias ante la situación de crisis de ingresos actual: endeudarse vía tarjetas de crédito.
La encuesta evidencia que el uso de tarjeta de crédito para el pago en estos comercios creció 12%, pasando a constituir el 44% de las operaciones. Mientras que el uso de efectivo y débito se redujo en términos reales 19%.
Carne, yerba y lácteos en picada
Para completar el delicado panorama de la situación del consumo, vale la pena enfocarse en algunos consumos sensibles en la mesa de los argentinos y las argentinas.
Por caso, en función de los datos publicados por el Instituto Nacional de la Yerba Mate, el consumo de yerba en el primer semestre de 2024 constituye el peor registro de los últimos años: se derrumbó 14% con respecto a un año atrás y 11% en relación al promedio de los últimos 6 años.
Otro ejemplo es el de los lácteos: en los primeros cinco meses de 2024 se consumieron 16% menos que en 2023 según los datos provistos por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina. Al interior del conjunto, sobresale la caída de yogures 21%, postres 51%, quesos 10%, leche en polvo 29% y leche fluida 16%. Al igual que en los casos anteriores, el volumen acumulado en estos primeros cinco meses constituye el más bajo de los últimos 6 años al menos.
Por último, desde la Bolsa de Comercio de Rosario advierten que 2024 podría constituir el peor año de consumo de carne vacuna de los últimos 100 años. Los datos oficiales que ya fueron publicados arrojan una caída en el consumo per cápita por año de 15% en los primeros 5 meses del año. En promedio, consumimos 45 kilogramos de carne al año, mientras que en 2023 esa cifra era de 53 kilogramos. A su vez, por primera vez el pollo supera el consumo de carne vacuna con 46 kilogramos per cápita al año.










