La enfermera se hizo famosa en el Reino Unido cuando fue acusada y condenada en 2023 por el asesinato de siete bebés y el intento de asesinato de otros seis. Se convirtió en la asesina en serie más prolífica. Pero el documental de Netflix expone el caso como el mayor error judicial.
Luct Letby nació el 4 de enero de 1990. Asistió a la Universidad de Chester, donde obtuvo una licenciatura en Enfermería Infantil. Comenzó a trabajar en un hospital de norte de Inglaterra tras obtener su título en el departamento de neonatología. “No había nada en ella que la hiciera destacar para mí”, recuerda el Dr. John Gibbs, pediatra consultor jubilado, en el documental.
Sin embargo, en junio de 2015, algo extraño estaba ocurriendo. Los bebés morían misteriosamente en el Hospital Countess, de Chester. Una de las bebés se llamaba Zoe (su nombre ha sido cambiado en el documental), y su madre relata la historia.
La madre tuvo un parto extremadamente difícil, y Zoe fue llevada a cuidados intensivos y puesta en una incubadora. Respondía bien, pero de repente se desplomó y los médicos no pudieron salvarla, y falleció el 22 de junio. Otros tres bebés murieron los días 8, 14 y 22 de junio de 2015. En febrero de 2016, el número de muertos había aumentado a nueve. Para junio siguiente, eran 13.
De inmediato se abrió una investigación y surgió un patrón: Letby era la única enfermera de guardia por cada muerte sospechosa. El jefe del servicio estaba seguro de la capacidad profesional de Letby, pero fue trasladada al turno diurno. Las muertes disminuyeron significativamente durante la noche, pero luego comenzaron a ocurrir durante el día.
El 3 de julio de 2018, Letby fue arrestada. La policía registró su casa y encontró una caja de hojas confidenciales, documentos sobre los bebés y otros indicios.
Inyección de aire en las venas
Tras ser puesta en libertad bajo fianza en dos ocasiones anteriores, el 10 de noviembre de 2020, Letby fue arrestada por tercera vez. Veinticuatro horas después, fue acusada de ocho cargos de asesinato y 10 intentos de asesinato. Se le negó la fianza y pasó 23 meses bajo custodia antes de enfrentarse a juicio. El 10 de octubre de 2022 comenzó el juicio. La fiscalía detalló algunas de las formas en que Lucy podía dañar a los niños. Afirmaron que le quitaba tubos de las vías respiratorias o sobrealimentaba para inflar el estómago, restringiendo así la respiración. La fiscalía dijo que fue “creativa en su metodología y encubrimiento de las pruebas”.
Con la pequeña Zoe, había una extraña decoloración en la piel que los médicos no habían visto antes. También se encontró aire en un vaso sanguíneo del cuerpo, una embolia aérea. Según el médico forense, el Dr. Evans, el deterioro de Zoe fue causado por una inyección deliberada de aire en el sistema intravenoso.
A dos de los bebés Letby les administró insulina cuando no la necesitaban. Esto fue, según el forense, la “prueba irrefutable” del resto del caso. En casa de Letby se encontró una serie de pegatinas, garabateadas con frases como “Los maté”, “Soy malvado” y “Yo hice esto”. Las pruebas, aunque en gran parte circunstanciales, eran abrumadoras. Pero Letby mantuvo su inocencia durante todo el tiempo y se declaró no culpable.
El 18 de agosto de 2023 se dictó el veredicto: Letby fue declarada culpable de asesinar a siete bebés e intentar asesinar a siete más. Fue condenada a cadena perpetua.
Leyes, periodismo y política
El mundo llegó a convencerse de que Letby era un asesino en serie prolífica, pero otros no estaban seguros, y el documental “La investigación de Lucy Letby” pone en duda el juicio.
Mark McDonald, abogado defensor que ahora representa a Letby, está luchando por su libertad. En el film de Netflix destaca que “no había motivo, ni pruebas, y que nadie la vio hacer nada malo”. Las pequeñas notas halladas en su casa afirmaban que ella era responsable, pero había otras palabras en las notas, como “difamación” y “discriminación”, que sugieren que ella no hubiera asesinado a los bebés. Quizás, asume el abogado, “sólo intentaba procesar sus sentimientos”, como le aconsejó su terapeuta.
Un artículo de 2024 la revista estadounidense The New Yorker, también puso en duda el veredicto de culpabilidad del tribunal. La investigación periodística concluyó que el problema podría no estar en Letby, sino en el propio hospital. Como Letby estaba más cualificada que la mayoría de las enfermeras, le dieron los bebés más enfermos. “Sería raro que no estuviera allí cuando algo salió mal”, dice el abogado.
McDonald ha hecho varias apariciones en los medios. Su campaña ha ganado considerable impulso, y entre quienes defienden la libertad de Letby está Sir David Davis, un diputado en ejercicio del Reino Unido. Davis ha hecho campaña para que Letby se vuelva a juzgar, observando que el juicio fue una “clara injusticia”.
El disenso de 14 expertos
Las pruebas en el juicio, según McDonald, giran todas en torno al perito doctor Evans. Un juez de alto rango, no implicado en el juicio, informó al juez de primera instancia de que Evans “no hace ningún esfuerzo por ofrecer una opinión equilibrada”. Esto se muestra en el documental en primeros planos de la carta, no se da a conocer la identidad del juez.
Para verificar si Evans sería un experto fiable, McDonald contactó con el autor original de los hallazgos sobre embolias de aire que Evans utilizó como prueba para condenar a Letby. El profesor Shoo Lee, en Alberta, Canadá, publicó el artículo en 1989.
“Si mi artículo fue malinterpretado, tenemos un gran problema entre manos”, dice Lee en “La investigación de Lucy Letby”. Tras revisar las pruebas, Lee dice: “no describieron el tipo de decoloración de la piel que fuera diagnosticada de embolia. Lo que describieron fue decoloración de la piel debido a hipoxia, o falta de oxígeno. Esto significa que la condena fue potencialmente errónea”.
Lee reunió un panel de 14 expertos médicos que concluyeron que “no había pruebas médicas que respaldaran una mala praxis que causara muerte o lesiones en ninguno de los 17 casos del juicio… No encontramos ningún asesinato”.
Los investigadores y la madre entrevistada en el documental sostienen que Letby es culpable. En julio de 2025, la policía presentó pruebas adicionales sobre nueve bebés más. El 20 de enero de 2026, el Servicio de Fiscalía de la Corona anunció que no acusaría a Letby de más delitos.










