Solicitan un salvataje por parte del Estado

En total peligran más de 10 mil puestos de trabajo.

El sector productor exportador de naranjas del NEA sufrió un perjuicio económico, producto de que la UE canceló la exportación.

Según explicaron los exportadores, la prohibición de envíos al viejo continente vigente a partir del domingo 16 de agosto, no fue precedida por una sola detección de ‘mancha negra’ en naranjas producidas en la región Noreste de la Argentina. “La reconocida calidad del citrus dulce que el NEA destina a la exportación, no es fruto de la casualidad, sino de las millonarias inversiones de los productores y de la calidad del trabajo de cada uno de los eslabones de la cadena”, expresaron desde el sector.
Asimismo, precisaron que se trata de un gran esfuerzo, que adquiere aún mayor significación si se tiene en cuenta que se lo lleva adelante a pesar de los años de decadencia que acumula el sector, provocados por erráticas políticas de Estado que no han sabido alentar ni acompañar la exportación de una economía regional formal que genera el ingreso de importantes divisas para el país y de la que dependen decenas de miles de puestos de trabajo genuinos.
Y aclararon que: “son esas inversiones las que le estaban permitiendo por fin transitar un buen año, en el que la naranja ha sido más demandada por escasez y reconocidas propiedades en favor de la salud”.
Enfatizaron que son esas mismas inversiones las que acaban de ser tiradas por la borda, ante la prohibición de ingreso a Europa por el resto de la temporada, apenas iniciado el calendario de exportación de la naranja, producto de las numerosas detecciones de mancha negra en puertos europeos de producciones cítricas muy distintas al citrus dulce de esta zona, en materia de volúmenes, destino de consumo y calendario de exportación. “Es por ello que resulta urgente que el Citrus dulce del NEA, destinado mayoritariamente a consumo fresco, que ahora sufre el cierre de mercado europeo por muchas intercepciones de una especie de cítrico totalmente diferente, reciba un tratamiento sectorial en materia fitosanitaria y de ingreso a los mercados, con protocolos propios, en consonancia con lo que la reglamentación de la UE habilita al referirse en su articulado a, ‘terceros países, grupos de terceros países o zonas concretas de terceros países”. En total la pérdida de rentabilidad para las empresas ronda alrededor de los 20 millones de dólares.