El mandatario presentó lo que será su último proyecto tras 8 años gobernando la provincia.
El proyecto de presupuesto que el Poder Ejecutivo envió a la Legislatura el viernes pasado define qué perfil dejará Gustavo Bordet después de ocho años al frente del Gobierno provincial.
Los principales lineamientos pasan por un ordenamiento fiscal que lleva a un balance superavitario de las cuentas públicas, un baja de las erogaciones en personal, la salida del endeudamiento para financiar gastos corrientes pero también al crecimiento del déficit previsional, una de las principales materias pendientes de su administración.
El texto del presupuesto enviado por el Gobierno enfatiza en dos elementos contextuales: los dos años de pandemia de Covid 19 y la guerra en Ucrania desatada por la Federación Rusa. Precisa que ambos factores han tenido “importantes consecuencias económicas” e impactaron con fuerza en el nivel de actividad y en la inflación mundial con un particular desempeño en la Argentina “que ya venía atravesando un proceso inflacionario” a lo que debe agregarse la restricción externa por falta de divisas y el encarecimiento de la energía.
Los principales postulados económicos de la administración Bordet para el ejercicio 2023 pasan por: Un nivel de crecimiento en los Gastos Corrientes del orden del 61%, apenas por encima de la variación anual del IPC prevista, pero por debajo de la tasa de crecimiento nominal del PIB; un Resultado Económico superavitario de las Rentas Generales del orden de los $ 53.900 Millones. Asimismo, no se proyecta necesidad de endeudamiento para las Rentas Generales, estimándose servicios de la deuda a futuro, que se ubican muy por debajo del 15% exigido por la ley. Además, un 33% de los recursos del presupuesto corresponden a rentas asignadas, es decir que son fondos con una asignación específica aprobada por Ley, o que provienen de convenios firmados con Nación u otros organismos e incluso con el sector privado. El 67% restante tampoco representa una masa de libre disponibilidad para el Ejecutivo: el 91% de esa cifra estará dirigida a financiar gastos en personal, coparticipación a Municipios, déficit previsional, intereses de la deuda pública. Con el 9%, el Gobierno tendrá que atender los gastos de funcionamiento, incluyendo la Uader, hospitales, escuelas, policía, etc. De cada cien pesos que ingresarán el año próximo al Tesoro provincial, $74 provendrán de giros nacionales de coparticipación y otras remesas. Los otros $26 serán aportados por la ATER a través de la recaudación provincial de impuestos. Para el año próximo, se estima que los fondos federales crecerán un 78% con respecto al nivel de este año y los provinciales un 65%. Ambos flujos de ingresos tributarios estarán por encima de la inflación prevista para el 2023, que estará en el orden del 60%.










