Con los cuatro triunfos del año, el DT llegó al 75,4 % de eficacia y es el entrenador con mayor porcentaje de puntos de la historia. El mismo guarismo que logró Guillermo Stábile cuando daban 2 puntos por triunfo.
No resulta sencillo comparar la efectividad de los entrenadores en distintas épocas. Porque hasta el Mundial de 1994 se otorgaron dos puntos por victorias mientras que después cada triunfo empezó a valer tres. La tentación de muchos en el siglo XXI, en especial en las redes sociales, es comparar por igual, es decir, todo por tres. Pero se deja de lado el valor histórico del momento y, en general, la mayoría de los técnicos pierden puntos porcentuales. Es una injusticia con la historia.
Por eso, muchas veces los datos por sí solos resultan engañosos. Es necesario explicar el contexto. Nadie tiene dudas del mérito del actual seleccionado argentino. Bajo su conducción, Argentina volvió a ganar la Copa América después de 28 años, y la Copa del Mundo tras 36. Además, se impuso en un mano a mano con el campeón europeo, Italia, en Wembley. Derribó el mito de que había que competir con europeos para tener roce internacional y ganar la Copa del Mundo. De los 61 partidos disputados hasta ahora, sólo 7 fueron contra europeos. Después, la mayoría sudamericanos (36), centroamericanos (10), asiáticos (5), oceánicos (2) y africanos (1).

Tras el fracaso en el Mundial de Rusia 2018, Argentina ganó 41 partidos, empató 15 y apenas perdió 5, dos veces con Brasil, una con Colombia, otra con Venezuela y, la última, ante Arabia Saudita en el Mundial de Qatar. Aquel fatídico 22 de noviembre, además, se quebró la racha invicta que llevaba la Scaloneta de 36 partidos. Quedó a uno del récord logrado por Italia entre 2018 y 2021.
El próximo encuentro de Argentina será en septiembre ante Ecuador en el inicio de las Eliminatorias. Si hay triunfo, la efectividad ascenderá a 75,8 y quedará arriba de todo en solitario. En cambio, con un empate, el porcentaje caerá a 74,3 % y entonces pasará al tercer lugar. Con una derrota, bajará aún más, a 74,1 %. Será así hasta el final del ciclo, probablemente tras el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
Guillermo Stábile fue el primer gran entrenador del fútbol argentino y se mantuvo durante dos décadas, empezó en 1939 y su primer ciclo finalizó en 1958, tras El Desastre de Suecia. En total, fueron 122 encuentros, con 82 victorias, 20 empates y 20 derrotas. Logró el 75,4 % de los puntos en juego. Si las estadísticas se toman con parámetros actuales, la efectividad cae a un 72,6 %. De los 122 partidos, 103 fueron con sudamericanos, 13 con europeos y 6 con centroamericanos.
