Salud… El problema no es el mosquito

Enrique Casanueva (*)

El mosquito Aedes aegypti que, además de Dengue, puede transmitir el Zika y la Fiebre Chikungunya, vive entre nosotros. Cualquier recipiente capaz de acumular agua puede convertirse en un criadero. No se cría en charcos, zanjas, lagos, lagunas o ríos. El dengue es un virus que puede afectar todas las edades de la vida. Los síntomas más frecuentes son fiebre, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, dolor de panza, erupción cutánea y manifestaciones hemorrágicas leves. Si bien muchas personas no tienen síntomas o son muy leves, cuando se presenta alguno de ellos es necesario recurrir a la consulta médica. Una muestra de sangre puede confirmar el diagnóstico. Los cuatro serotipos de dengue (DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DEN-V 4) circulan a lo largo de las Américas, y en algunos casos circulan simultáneamente. La infección por un serotipo, seguida por otra infección con otro serotipo diferente aumenta el riesgo de una persona de padecer dengue grave o incluso morir. Pero para solucionar un problema, primero hay que reconocerlo. La medida urgente es controlar los criaderos de mosquitos. Para eso es necesario: Vaciar piletas y recipientes con agua estancada, cacharros, macetas, etc. Tapar recipientes que no puedan ponerse boca abajo, como tanques de agua o piletas. Cambiar el agua cada dos días de floreros y bebederos. Limpiar y fregar bien fuerte los bordes de las piletas de lona. Podemos protegernos de las picaduras con la utilización de ropa clara y de manga larga, y evitar la exposición en los horarios picos. Existen diferentes repelentes efectivos, pero en los niños se recomienda que no superen el 30% de DEET (N N-diethyl-m.toluamida). Los repelentes ambientales eléctricos deben estar a más de 1,5 metros de donde duerme el niño y se debe evitar aquellos que producen humo en lugares cerrados. Si el problema es el mosquito, las fumigaciones pueden ser útiles en zonas con alta incidencia de casos, aunque sólo eliminan a los mosquitos adultos y no las larvas. Hay algunos estudios y procedimientos para combatirlos. Por ejemplo, en Misiones se utilizan la liberación de mosquitos estériles, aunque sin resultados concluyentes. Hoy, sin dudas, la medida más efectiva es eliminar los criaderos de mosquitos. Está a nuestro alcance y somos todos responsables de hacerlo.



(*) Médico. Docente de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral.