Cristina Lecussan (*)
La diabesidad es el término utilizado para describir la diabetes tipo 2, como consecuencia de la alteración metabólica en el paciente que padece obesidad. Ambas enfermedades crónicas no transmisibles implican un problema no sólo para el sistema de salud público-privado sino también inciden en factores culturales, socioeconómicos y genéticos que afectan a la calidad de vida tanto del paciente como de su entorno familiar. La diabetes es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por niveles elevados de glucosa en sangre que aparece cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. El diagnóstico y tratamiento temprano son cruciales para prevenir las complicaciones. La epidemiología de la obesidad prevé que el 60% de la población padece alteración del peso corporal. La obesidad no sólo aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, sino también de una larga lista de otras enfermedades, que condicionan un riesgo cardiovascular muy elevado. La obesidad se define a partir de un exceso de grasa corporal. El abordaje terapéutico debe ser multidisciplinario, trabajando sobre distintos pilares fundamentales en el tratamiento como el plan de alimentación, la actividad física, manejo de emociones y en algunos casos, si tiene criterio médico, los fármacos para el tratamiento de la obesidad como la diabetes. Considerar a la diabesidad con una asociación de dos patologías donde el control y tratamiento es indispensable para el futuro del paciente. Aceptar a la obesidad como una enfermedad crónica y no como un comportamiento, es el paso fundamental para el tratamiento. La obesidad es prevenible y muy compleja, donde el tratamiento debe apuntar a:
-Mantener un peso equilibrado
-Realizar actividad física
-Realizar exámenes de sangre para identificar los rangos de azúcar en la sangre
-Un plan de alimentación (reducir carbohidratos , azúcares refinados, y ultraprocesados).
-Incrementar el consumo de frutas, verduras, legumbres y una buena hidratación.
Además con nuevos medicamentos, aprobados por la Anmat, para el tratamiento del sobrepeso y obesidad, dato muy útil ya que mejorando el sobrepeso, ayudará a mejorar los valores de glucemia y por ende mejor control de la diabetes.
Debemos cambiar el paradigma actual del tratamiento de obesidad, focalizada exclusivamente en el individuo, hacia uno con énfasis en la interacción entre la persona y el entorno, recordando que la prevención comienza desde la infancia.
(*) Médico especialista en diabetes con orientación en sobrepeso y obesidad.










