Salud… Ansiedad climática

Cora Luguercho (*)

El cambio climático es la mayor amenaza para la salud de la población mundial. Sus consecuencias sobre las personas, así como sobre sociedades vulnerables, son una preocupación para toda la comunidad científica. Los eventos climáticos extremos: el aumento de las temperaturas, las olas de calor, las inundaciones, los tornados, los huracanes, las sequías, los incendios, la pérdida de bosques y glaciares, junto con la desaparición de los ríos y la desertificación, pueden causar patologías humanas tanto físicas como mentales. Los niños y jóvenes están mostrando niveles crecientes de problemas de salud mental debido a la crisis climática, caracterizados por sentimientos de tristeza, culpa, cambios en el sueño y el apetito, dificultad para concentrarse, desconexión, aumento de las tasas de agresión y violencia. Experimentan una gran cantidad de efectos directos e indirectos del cambio climático y esto afecta su bienestar mental de formas diversas y complejas. Los jóvenes también tienen percepciones variadas sobre el cambio climático en función de su ubicación social y muchos se enfrentan a sentimientos de inmensa preocupación y ansiedad ecológica. Un estudio publicado en “The Lancet” en 2021, donde se encuesta a 10.000 jóvenes de 16 a 25 años de edad de Brasil, Filipinas, Francia, Estados Unidos, India, Reino Unido, Nigeria y Australia, Portugal y Finlandia, indica que los jóvenes se encuentran en un 59% muy o extremadamente preocupados por el cambio climático. Más del 50% de ellos informó ansiedad, enojo, impotencia y culpa. La ansiedad climática es una experiencia colectiva y nuestros jóvenes se beneficiarían al tener un mayor lugar en el discurso social en el que sus pensamientos y sentimientos sean respetados y validados y sus preocupaciones sean abordadas por quienes están en posición de poder y toma de decisiones. Está demostrado que los espacios verdes y el contacto con la naturaleza no sólo bajan la temperatura del ambiente, también mejoran las funciones psicobiológicas básicas, disminuyen el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular, reducen la ansiedad y la fatiga y protegen contra la depresión. Estudios sobre ansiedad climática en jóvenes y adolescentes publicados, justifican una advertencia a los gobiernos y adultos, subrayando la necesidad urgente de mayor capacidad de respuesta a las preocupaciones de este grupo, como así también una investigación más profunda y acciones inmediatas sobre el cambio climático.



(*) Médica psiquiatra, integrante del grupo de Salud Mental, Ambiental y Urbana de la Asociación de Psiquiatras de Argentina (APSA).