Un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advierte que los trabajadores registrados del sector privado en Entre Ríos acumulan una significativa pérdida de poder adquisitivo desde noviembre de 2023. Según el relevamiento, al que accedió esta Agencia, cada empleado dejó de percibir el equivalente a $1.446.660 si se toma como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC. Sin embargo, esa cifra se eleva a $4.681.595 cuando el cálculo se realiza con un índice de inflación ajustado a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18.
El estudio sostiene que la diferencia entre ambas mediciones radica en que el IPC oficial utiliza una estructura de consumo que, según CEPA, ya no refleja con precisión los hábitos actuales de los hogares. En cambio, el índice basado en la ENGHo incorpora una canasta más representativa, lo que evidencia una mayor pérdida del salario real y una evolución más consistente con el comportamiento del consumo en supermercados.
De acuerdo con el informe, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024 los salarios reales del sector privado registraron una caída del 6,8%. Si bien hacia fines de 2024 y comienzos de 2025 se observó una recuperación parcial, en marzo de 2026 los ingresos aún se ubicaban un 0,5% por debajo del nivel registrado al inicio del período analizado. Al utilizar el índice ajustado por la ENGHo, la pérdida del poder adquisitivo alcanza el 10,1%.
El relevamiento también dimensiona el impacto económico a nivel provincial. Tomando como referencia los 135.567 trabajadores registrados del sector privado en Entre Ríos durante marzo de 2026, la masa salarial no percibida asciende a $196.119 millones utilizando el IPC oficial. Con el índice actualizado según la ENGHo, esa cifra se incrementa hasta los $664.669 millones.
Para elaborar el informe, CEPA analizó la evolución mensual del salario promedio registrado en la provincia y la comparó con el nivel de ingresos de noviembre de 2023. La pérdida acumulada surge de la diferencia entre los salarios efectivamente percibidos y aquellos que hubieran permitido mantener el mismo poder de compra del período de referencia.
La investigación se basó en datos oficiales del INDEC sobre salarios y consumo en supermercados, aplicando una metodología que ajusta la inflación de acuerdo con la composición actual de la canasta de consumo de los hogares entrerrianos.










