Un misil hipersónico contra una escuela militar dejó varios muertos. Zelenski pide reunirse con Rusia.
El vigésimo cuarto día desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania amaneció con un mensaje de su presidente, Volodímir Zelenski, en el que aseguraba que “es momento de reunirse. Es momento de hablar. Es momento de restaurar la integridad territorial y la justicia para Ucrania”.
Los avances en la negociación que anunciaron Kiev y Moscú el miércoles quedadon en un espejismo frente a la realidad de la guerra sobre el terreno. Las fuerzas rusas entraron este sábado en Mariúpol y se están produciendo combates en el centro de la ciudad, una de las más castigadas por el sitio de Rusia, que provocó que lleve varios días sin suministros de electricidad, medicinas ni alimentos.
En tanto, el alcalde de Mikolaev, Alexander Senkevich, denunció bombardeos rusos que habrían dejado “decenas” de muertos en esta ciudad porque, según su relato, no hubo tiempo de activar la alarma antiaérea que alerta a la población para resguardarse de los ataques. Algunos medios hablan de 40 fallecidos. Las autoridades regionales reportaron ataques a zonas residenciales de Donesk, Kiev, Mariúpol, Avdiivka, Kramatorsk, Pokrovsk, Novoselydivka, Verkhnotoretske, Krymka y Stepne.
Mykhailo Podoliak, asesor del presidente ucraniano, advirtió que “el ejército ruso no está en guerra con el ejército ucraniano, solo está en guerra con los civiles y está utilizando la táctica de rodear grandes ciudades y atacarlas con misiles de crucero y bombas de aire para crear crisis humanitarias”. Según su pronóstico, el objetivo de Moscú es “crear un escenario de guerra como el sitio o el afgano en Ucrania”.
Misiles hipersónicos
Mientras las fuerzas armadas ucranianas denuncian los esfuerzos rusos por bloquear Sumy y destruir infraestructuras en Jarkóv, al noreste, Rusia informó este sábado que efectuó disparos contra 69 instalaciones militares en territorio ucraniano, entre ellos 12 almacenes y 43 lugares de estacionamiento de vehículos.
“Además, los equipos antiaéreos de la aviación rusa derribaron 12 drones ucranianos”, indicó un portavoz del ministerio de Defensa ruso, Ígor Konashénkov. Lo llamativo efue el lanzamiento de misiles hipersónicos Kinzhal, un tipo de armamento que puede multiplicar por 10 la velocidad del sonido y burlar o limitar la capacidad de las defensas antiaéreas.
Ese bombardeo, a pocos kilómetros de la frontera con Rumania, afianza la amenaza del Kremlin en la que hasta hace unos días se consideraba la zona más segura de la antigua república soviética. Mientras tanto, Zelenski sigue apelando a la necesidad de avanzar en las negociaciones para que su país recupere la integridad territorial, algo de lo que se aleja cada día más de Vladímir Putin.










