Con dos victorias consecutivas en las principales pruebas de la ciudad, el corredor de Concepción del Uruguay atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera deportiva. En diálogo con LA CALLE, Maximiliano Hilarza habló del sacrificio que implica competir como atleta amateur, explicó por qué sigue eligiendo las carreras de calle en tiempos donde crecen las pruebas de aventura y reveló que su principal objetivo continúa siendo bajar sus propios registros.
En tiempos donde las carreras de aventura y el trail running ganan cada vez más adeptos, todavía hay atletas que mantienen intacta su pasión por el asfalto. La velocidad, la intensidad y el desafío permanente de correr contra el cronómetro siguen siendo el motor de corredores como Maximiliano Hilarza, uno de los runners amateurs de mejor presente en Concepción del Uruguay.
A pocos días de cumplir 40 años, trabajador, padre de familia y viverista, atraviesa un gran momento deportivo. Viene de quedarse con la clasificación general de los 8 kilómetros de la Maratón Aniversario de la Universidad de Concepción del Uruguay y también de imponerse en los 10 kilómetros de la Maratón Aniversario del Club Regatas Uruguay, logros que reflejan años de constancia, entrenamiento y disciplina.
Su historia con el running comenzó casi por casualidad. Después de practicar distintos deportes, empezó a trotar para mejorar su condición física como complemento del kitesurf, otra de sus grandes pasiones. Lo que comenzó como una preparación física terminó convirtiéndose en un verdadero estilo de vida.
Hoy entrena cinco días por semana, suma rutinas de gimnasio, cuida su alimentación y organiza cada objetivo junto a su entrenador Marcelo Casado. Pero más allá de los resultados, asegura que su verdadera competencia es consigo mismo. Cada entrenamiento busca un pequeño progreso; cada carrera, apenas unos segundos menos en el reloj.
En diálogo con LA CALLE, Hilarza repasó sus comienzos, habló del esfuerzo que demanda el deporte amateur, recordó la experiencia de entrenar en la altura y explicó por qué, pese al crecimiento de las carreras de montaña, continúa eligiendo las pruebas de calle: «Me gusta la intensidad, la velocidad y tener el control del cronómetro».
– ¿Cómo fueron tus comienzos en este mundo del running y las carreras de calle?
– Siempre me atrajo correr, fue algo desde chico. Pero si me preguntas cuál es mi primer recuerdo de trote tenía unos 13 años, año 1999, con un famoso Test de Cooper en el Centro de Educación Física N° 12 en la escuela. Recuerdo que lo teníamos al profesor de educación física Jorge “Pepillo” Ibáñez. En ese momento me designó para hacer los 1200 metros llanos con la idea de participar de la Maratón de los barrios que se hacía ese momento en la calle. A mí me interesó muchísimo. Aparte me cambiaban de horario, tenía que ir a la tardecita lo cual me gustaba. Estaban todos los elegidos de las distintas escuelas de atletismo y yo estaba contento porque me habían elegido para correr. Así que bueno encaramos esa maratón de los barrios en la distancia de 2000 metros en la calle. Fue una linda y sufrida experiencia porque nos encontramos con atletas de distintas ciudades de mucho nivel, muy altos porque recuerdo que llevaban más de una cabeza en mi categoría y fue una posición muy mala. Ahí medio como que me entró como una frustración y pasó. Eso fue una de las primeras experiencias, un poco amarga. Un debut olvidable porque uno de chico pensaba que era correr y ganar, pero no fue así. Ya en esa distancia había una enseñanza para el cuerpo, había que dosificar esos 2000 metros porque no eran 100 ni 200 ni 400 metros. Fue un poco amargo el resultado, pero con gusto revancha.
– Más allá de ese primer acercamiento a correr ¿empezaste participar de maratones en tu adultez o no?
– Sí, a los 28 años, y ya habiendo practicado varios deportes empecé a trotar como complemento de otro deporte que tengo como hobby y que me apasiona que es el Kitersurf. Empecé con la idea de tener mejor estado físico. Lo hacía en forma recreativa pero empecé a sentir los beneficios que me daba en todos los aspectos de mi vida y allá por el 2014, me inscribí apoyando la causa y la organización de la carrera de ALCEC. Así que ahí corrí mis primeros 8 km competitivos, y ahí arrancó un viaje de ida, empecé a sumar kilómetros, experiencia, aprendizaje y desafíos personales de superarme. Creo que ahí encontré todos los pro y los contra de esto y en 2018 podría decir que lo encaré un poco más en serio ya que hice el campeonato local de ocho fechas que organiza la Dirección de deportes de la Municipalidad y también corrí mis primeros 21 km en Buenos Aires, los famosos 21 multitudinarios.
¿Y cómo siguió tu camino en el running una vez que ya empezaste a competir en carreras más destacadas?
– En 2019 ya estaba un poco más enfocado y ordenado personalmente, ahí empecé a entrenar con mi actual entrenador que es Marcelo Casado, que dirige la agrupación La Histórica Running Team. Con él logré hacer mi primer maratón, los primeros 42 kilómetros en tres horas exactas. Fue un debut muy felicitado y eso me puso orgulloso y bueno ahí empecé a correr todo lo que había la vuelta. Participé en muchas ediciones de Maratones de Reyes en Concordia, campeonato local también en varios años, corrí la Maratón de la Fiesta de la Artesanía, la de la Fiesta de la Playa, corrí en Federación, en Paraná y algunas otras más, pero siempre en la calle.
– ¿En qué momento deportivo te encontrás hoy en día?
– En estos momentos estoy feliz de poder destrabar segundos, así sean 10 segundos como me pasó hace dos semanas con la de la Maratón de la UCU en ese caso esas milésimas definen la posición en una distancia corta. En este caso, esos ocho segundos fueron suficientes para para poder ganar las clasificaciones generales. Siempre soy agradecido de poder estar vigente y de poder realizar este hobby tan sano y lindo que no para de crecer y de enseñarme. Quizá algún día pueda transmitir algo de esto a mis niñas o a un amigo, a algún colega compañero o también quizás instruirme y poder guiar a quienes se inician en esto para que puedan practicar el deporte sin lesiones ni frustraciones. Así que por el momento soy viverista, un chico de familia que disfruta de correr y entrenar en la ciudad con estos paisajes increíbles que tenemos para correr.
-Hiciste una preparación en la altura ¿Qué te dejó esa experiencia?
– Siempre fui cambiando de pruebas para ir mejorando hasta que en un momento no podía mejorar y tenía algo dando vueltas hacía tiempo que era conocer y experimentar lo que es un entrenamiento en la altura. Se trata de 21 días que por suerte lo pude hacer. Una experiencia bárbara, me di el gusto con el apoyo de mi señora que en ese momento estábamos esperando nuestra segunda niña pero los tiempos daban como para que yo me pueda ir. Así fue que encaré solo ese viajecito, esa experiencia y me fui a Cachi, a la cuna de los campeones, donde van los mejores a entrenar. También se trata de vivenciar, aprender y conocer aprender sobre lo que es la preparación con gimnasio, con los fondos largos en caminos muy quebrados y combinando con la pista. Fue una experiencia maravillosa que me dejó mucha enseñanza, en ese momento fui a preparar 21 km de Buenos Aires y por suerte salió una hermosa marca una hora 14 clavado.
– ¿Cómo es tu entrenamiento actualmente?
– Hoy en día estoy pudiendo entrenar cinco días a la semana de trote combinados y lo completo con dos días de gimnasio donde hago un poco de fuerza. Y además lo complemento con la nutrición que se encarga Vicky Aguirre con quien siempre estoy ajustando algo previo a las competencias y siempre está disposición.
– ¿Dónde encontrás la motivación para entrenar?
– Como atleta amateur y en cuanto a la motivación me pasa que algunas veces la motivación está y en otras; creo que como les pasa a casi todos los deportistas. Lo que hago es mirar el plan semanal de entrenamiento y lo ejecuto sin importar el clima. Cumplo con eso y tacho el día, eso es lo que me acerca cada vez más al objetivo. Sos vos con tus propios pensamientos, una conversación interna, donde tenés que convencerte de no aflojar y eso es lo mismo que pasa en una carrera en los kilómetros más duros, no hay atajos.
– Actualmente hay como un auge de las carreras de aventura ¿Por qué seguís optando por las carreras de calle?
– Sí, es cierto que en la región cada vez somos menos en las carreras de calle, pero por ejemplo si vas a Buenos Aires es impresionante como crecen año a año. A mí me sigue gustando la calle, las elijo. Las prefiero y me gustan un poco más porque considero que son más intensas, hay un ritmo constante, me gusta la velocidad o el control absoluto del reloj. Me gusta tener la certeza de saber el camino sin la imprevisibilidad del terreno. Algunas carreras de aventura he corrido, en la montaña no por el momento porque creo que tengo mucho por trabajar y seguiré trabajando para mejorar lo que es el ritmo en la calle y en las diferentes distancias.
-¿Qué objetivos te proponés de acá en adelante?
– En mi caso, los próximos objetivos este año son en carreras cortas por la zona, de 8 o 10 km por cuestión de tiempo, un poco por lo económico y por la familia. Este año lo planteo en la región, con carreras cercanas. El año próximo iremos en busca de recortar marcas como las que tuvimos el año pasado en 21 km una hora 14 y en 42 kilómetros que tengo dos horas 47 minutos y 50 segundos. La vara está muy alta y me llevará mucho tiempo y dedicación superarlas; por eso este año dedicamos un poco más de familia y estar por acá a la vuelta y el próximo año seguiremos con esos objetivos.
-¿Hay algún referente acá en la ciudad o en la zona?
– En su momento egresé del colegio con Federico Rode y yo estaba un poco alejado del deporte. Pero verlo competir con tanta garra y de una forma brutal me sirvió de inspiración. Mirá lo que son las vueltas de la vida que cuando estaba entrenando en la altura sucedió lo de su accidente. Estábamos en contacto en ese momento tan feo para él porque no podía moverse y sin embargo él se alegraba por mí, por lo que estaba conociendo y yo trataba de darle ánimo diciéndole lo mismo que te digo a vos, que para mí era un referente y hoy verlo de vuelta entrenando me pone muy contento.
– ¿Tenés una ciudad en la que te gustaría correr?
– Berlín o Boston, creo que todo corredor de calle anhela eso. En Berlín, más que nada por porque es una de las ciudades más planas, con una condiciones de temperatura ideales en otoño y es considerada una de las más rápidas. En esa ciudad un referente como el keniata Eliud Kipchoge dio sus mejores carreras. Bueno por eso ese circuito es el que más me gusta.















