El ex presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, ha anunciado su regreso a España en lo que ha calificado como su «retorno desde el exilio». A través de un video publicado en sus redes sociales, Puigdemont criticó los obstáculos que, según él, están interponiendo “algunos jueces del Supremo” a la aplicación de la ley de amnistía, que busca dar un perdón legal a aquellos políticos y activistas involucrados en el proceso independentista catalán.
Puigdemont comunicó que su viaje de vuelta tiene como objetivo estar presente este jueves en el pleno del Parlament, donde se prevé votar la investidura de Salvador Illa, líder del Partido Socialista de Cataluña (PSC), como nuevo president de la Generalitat. En su mensaje, subrayó que “las nuestras no son condiciones de normalidad democrática”, haciendo hincapié en las dificultades legales que enfrenta.
El ex presidente destacó que tanto él como Lluís Puig, diputado de Junts, han estado bajo una “larga persecución” por facilitar que los catalanes ejercieran su derecho a votar en el referéndum de autodeterminación de 2017. Además, enfatizó que existe una negativa del Tribunal Supremo para cumplir con la ley de amnistía, lo que, a su juicio, agrava la situación política en Cataluña.
Mientras Puigdemont hacía su anuncio, su partido, Junts per Catalunya, organizó un “recibimiento institucional” en el paseo Lluís Companys de Barcelona, programado para este jueves a las 9 de la mañana. Este acto busca ser una demostración solidaria del independentismo catalán, y ha convocado a diversas entidades y grupos, incluyendo el Consell per la República, que preside Puigdemont, así como Òmnium Cultural, la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI). La formación política CUP también ha mostrado su apoyo a la movilización.
En el video, Puigdemont aparece con un semblante serio y ante las banderas de Cataluña y Europa, señalando la relevancia de su regreso después de siete años fuera del país. Junts ha aclarado que este retorno no es simplemente personal, sino marcado por un significado político profundo, y que Puigdemont planea efectuar una aparición institucional en el Parlament, acompañado de sus partidarios.
Este regreso ocurre en un momento de convulsión política en Cataluña y se produce en un contexto de reacciones mixtas en la sociedad catalana. Mientras algunos celebran el retorno de Puigdemont como un acto de defensa de la autodeterminación y la identidad catalana, otros critican la polarización que su figura ha traído al debate político en España. La espera y las expectativas en torno a su llegada y sus posibles implicaciones políticas son altas, poniendo de relieve el desafío continuo que representa la cuestión independentista en el panorama político español.










