Primer presidente constitucional 1854-1860. Una apretada síntesis de los seis años de gestión de Justo José de Urquiza

El 23 de octubre de 1859, el ejercito de Buenos Aires a las ordenes de Mitre fue derrotado por las tropas confederadas conducidas por el presidente Urquiza en la batalla de Cepeda.
Orlando Busiello
Profesor

A una semana de cumplirse el 170 aniversario de la elección del general Justo José de Urquiza, como primer presidente de la Confederación Argentina, La Calle sigue publicando fragmentos de un trabajo especial confeccionado por el profesor de historia Orlando Busiello; donde relata pormenores de la llegada al poder del caudillo más importante que tuvo esta región.
En la segunda entrega se abordó la previa y el resultado electoral que llevó a Urquiza a ser el primer presidnete constitucional. En esta tercera parte, se hace un análisis de los seis años en el poder.
En medio de aquel clima complejo desde lo político y con recursos magros el entrerriano llevo adelante su administración. Integró su gabinete ministerial con las siguientes personas: Benjamín Gorostiaga (Interior); Juan María Gutiérrez (Justicia e Instrucción Pública); Facundo Zuviria (Relaciones Exteriores); Mariano Fragueiro (Hacienda); Rudecindo Alvarado (Guerra y Marina). Más tarde dimitió Zuviria siendo reemplazado por Santiago Derqui.
Haciendo una apretada síntesis de sus seis años de gestión, podemos puntualizar su interesante política educativa, impulsando decididamente la enseñanza primaria y creando en la provincia de Entre Ríos federalizada la Junta Directiva de enseñanza primaria. En otro orden nacionalizó los colegios de Montserrat y Concepción del Uruguay además de la Universidad de Córdoba, abriendo las puertas para la llegada de científicos y estudiosos europeos que hicieron excelentes aportes al país.
En el aspecto interior el presidente Urquiza ajustándose a la Ley fundamental que regia a la nación, debió dar cumplimento al artículo 5 que indicaba a los Estados provinciales elaborar sus propias Constituciones, debiendo elevar al Congreso los textos para su análisis. Llevo a cabo mediante ley la organización de la Justicia Federal y conformo la Corte Suprema de Justicia. Dentro de un clima de enorme conflictividad firmo con Buenos Aires los llamados pactos de convivencia.
Mejoró las comunicaciones, el sistema de postas y correspondencia. Comenzó a utilizarse el estampillado para el franqueo. Abrió nuevas rutas entre las provincias, reglamentó la navegación de los ríos e inicio el estudio del tendido de líneas férreas. Con el objeto de favorecer la planificación, creo la Oficina de Estadística y el Archivo General.
La política exterior de la gestión fue de apertura y buena voluntad con todos los Estados del mundo. En ese sentido se firmaron diferentes tratados de amistad y comercio con varios países limítrofes, las grandes potencias europeas y los Estados Unidos de América.
Sin duda uno de los hechos sobresalientes del periodo, fue el impuso dado a la inmigración del viejo continente, que dio origen a colonias agrícolas con resultados muy favorables que facilito en el devenir nuevas fuentes de trabajo, y posibilidades económicas con el desarrollo de la agricultura.
Durante el periodo mejoró ostensiblemente la relación entre el Estado Vaticano y la Confederación Argentina, lográndose entre otras cosas la creación de la Diócesis del Litoral en 1859.
El “talón de Aquiles” del primer gobierno constitucional, fue la cuestión económica.
La separación de Buenos Aires afectó sensiblemente los recursos de la Confederación, siendo la aduana porteña por entonces una fuente insustituible de divisas que solo favoreció a la provincia bonaerense, dejando con las manos vacías al resto de sus hermanas…
Urquiza trató de implementar distintas líneas de acción para paliar aquella circunstancia, que no dieron los resultados esperados. Ante esta acuciante situación económica debió recurrir al empréstito para poder financiar el déficit anual de su administración, lo que produjo la llamada “crisis rentística de la Confederación”.
Indudablemente que lo enunciado obstaculizo el normal desenvolvimiento del gobierno confederado, paralizando además proyectos e iniciativas que hubieran redundado en beneficio de la nación en su conjunto.
No obstante el general Urquiza realizó una buena gestión. Ardua y compleja si tenemos en cuenta que además de lidiar con Buenos Aires, debió desde cero poner en marcha las instituciones de la República, echar a rodar la rueda del progreso y contactarse con el mundo.
Existe la sistemática afirmación de que las Presidencias Constitucionales Argentinas se inician con la administración del doctor Bartolomé Mitre 1862-1868, negando a Urquiza el honor de haber sido el primer Presidente bajo el imperio de la Ley Fundamental.
Esta deliberada aseveración, se esgrime fundamentalmente aduciendo que el entrerriano gobernó con la provincia de Buenos Aires separada del resto de la Confederación, hecho que se concreto a partir del liderazgo de Mitre unificando el país.
Esta versión es errónea. Fundamos nuestra posición señalando: A) El 23 de octubre de 1859, el ejercito de Buenos Aires a las ordenes de Mitre fue derrotado por las tropas confederadas conducidas por el presidente Urquiza en la batalla de Cepeda. B)-Como consecuencia de la batalla renuncio el gobernador “Porteño” Valentín Alsina siendo reemplazado por Felipe Lavallol. C)- Se acordó la paz el 11 de noviembre de 1859. Convenio conocido como “Pacto de San José de Flores”. De esta forma Buenos Aires se declaraba “parte integrante de la República Argentina”.
Como podemos observar la provincia rebelde reconoció ser parte integral del país, siendo aún Urquiza presidente, cargo que ejerció hasta el 5 de marzo de 1860. D- Al año siguiente, siendo Santiago Derqui el nuevo titular del Poder Ejecutivo, la Constitución Nacional fue jurada solemnemente por el gobierno y pueblo de Buenos Aires el 21 de octubre de 1860.