El director regional del INTA, Jorge Gvozdenovich, manifestó su preocupación por el impacto que está generando en el organismo la política de retiros voluntarios impulsada por el Gobierno nacional. Según precisó, en Entre Ríos ya dejó la institución el 15% del personal permanente, lo que representa la salida de 22 profesionales y 21 trabajadores especializados en apoyos técnicos.
Gvozdenovich señaló que la reducción de recursos humanos ya comenzó a afectar áreas estratégicas. Entre ellas mencionó la citricultura, donde dos agentes que brindaban asistencia directa a los productores dejaron de formar parte del organismo. También advirtió sobre dificultades en sectores vinculados a la lechería, la maquinaria agrícola y las actividades de capacitación y asistencia técnica para empresas privadas.
Frente a este escenario, el funcionario sostuvo que el INTA deberá reorganizar sus tareas y reconocer que algunos servicios ya no podrán prestarse con la misma capacidad de respuesta. “Es una lástima porque el INTA pierde acciones con las que ha marcado un liderazgo”, lamentó durante una entrevista en el programa televisivo Campo en Acción.
Consultado sobre la posibilidad de incorporar nuevo personal para cubrir las vacantes, Gvozdenovich consideró que esa alternativa es “casi imposible”, debido a que la política nacional apunta a profundizar el ajuste en la estructura estatal. No obstante, aseguró que su gestión trabajará para “no perder más territorio”, aunque reconoció que deberá encontrar soluciones en un plazo que no supera los 15 días.
A pesar del complejo panorama, el director regional dejó un mensaje de optimismo respecto al futuro del organismo. “Hay que dar vuelta la página y enfocarse en lo que realmente el INTA tiene que hacer en el territorio. Ya soportamos el achique, ahora queremos que nos dejen trabajar en los proyectos”, expresó.










