Preocupa la situación del ébola en África

Las autoridades congoleñas reportaron 134 muertes sospechosas y más de 500 posibles casos del virus Bundibugyo, para el cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados. Uganda también confirmó dos casos, incluyendo un fallecimiento en su capital, Kampala.

El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, manifestó este martes su profunda inquietud por la «magnitud y la rapidez» de un brote del virus Bundibugyo, una cepa poco común del ébola que afecta al este de la República Democrática del Congo, donde las autoridades reportan 134 muertes sospechosas y más de 500 posibles contagios. La OMS declaró la epidemia como una emergencia de salud pública de importancia internacional y advirtió que el brote se extenderá al menos varios meses.

El virus se propagó sin ser detectado durante semanas después del primer fallecimiento conocido, ya que los equipos sanitarios realizaban pruebas para una cepa más común del ébola que arrojaban resultados negativos. A diferencia de otras variantes, el Bundibugyo no cuenta con fármacos ni vacunas autorizados. En la provincia de Ituri, epicentro del brote, se registran 322 de los casos confirmados y 46 de las muertes, según el Ministerio de Comunicación congoleño. El gobierno local elevó a 344 los contagios confirmados y a 60 los fallecidos desde la declaración de la emergencia el 15 de mayo, mientras que los casos sospechosos en aislamiento ascienden a 173.



Tedros señaló como motivos de alarma la aparición de contagios en zonas urbanas, el fallecimiento de trabajadores sanitarios y un importante desplazamiento de población. Además, confirmó que hasta el momento solo el 45% de los contactos de enfermos han podido ser rastreados, una cifra muy por debajo del 90% que busca la OMS. La inseguridad en la región, con territorios en manos de rebeldes armados y miles de desplazados internos, complica las tareas de rastreo y el envío de ayuda humanitaria. Pese a las dificultades, Tedros destacó que seis personas se recuperaron del virus en el Congo y dos en Uganda, país vecino que reportó dos casos confirmados —incluida una muerte en Kampala— entre personas que habían viajado desde la zona del brote. El gobierno congoleño anunció la reapertura del aeropuerto de Bunia, capital de Ituri, que había permanecido cerrado dos semanas debido a la gravedad de la crisis sanitaria.