Los padres denuncian la paralización de las mejoras oportunamente acordadas.
La comunidad educativa de la Escuela N°24 Onésimo Leguizamón, de Líbaros (departamento Uruguay), reflejó su preocupación por el estado de su edificio y las mejoras inconclusas. Lo hizo a través de una nota enviada a la redacción de La Calle.
“Como madres y padres de la Escuela Nº24 Onésimo Leguizamón, a la que asisten en el ciclo lectivo del corriente año, alumnos de nivel inicial, primario y anexo del secundario del Colegio Entrerrianía contamos desde el 4 de abril de 2022 con la solicitud de elevación para la reparación del suministro de agua y la solicitud de intervención de arquitectura en sala del jardín Tortuguita, ambas presentados en la zona de Arquitectura y la Supervisión”, se expresó.
Y se precisó que “el 9 de septiembre de 2022 se firmó el acta acuerdo por programa 37 Covid 19 para dar comienzo a las obras solicitadas con el detalle de todo lo que se iba a realizar. Se dio comienzo en octubre o por los baños, siendo dicha obra abandonada por la constructora a los meses siguientes. Se realizó la terminación del ciclo lectivo con los materiales y escombros ahí mismo”.
Al respecto, se mencionó que “el 24 de febrero de 2023 se le presentó la nota a la directora, reclamando por la paralización de los trabajos por parte de la constructora designada. Y ayer nos encontramos todos reunidos en la institución para gestionar una reunión con la directora en la que se labró acta”.
“Queremos informar que, además del incumplimiento de la obra solicitadas y nombradas anteriormente, no se terminó con los sanitarios, que los niños, niñas y adolescentes deben concurrir a uno de discapacitado y a otro precario y reformado con inodoro puesto sobre el anterior agujero el cual tiene filtraciones por todos lados”, se consignó.
Detalle de los inconvenientes
La comunidad educativa afirmó que “nuestros hijos y docentes se encuentran con un jardín de infantes sin poder abrir correctamente ninguna de sus puertas, presenta el quebrantamiento de los marcos de las puertas, que, al momento del ingreso, hay que darles golpes para destrabar la cerradura y poderla abrir, cada vez que se golpea para el ingreso y egreso de los niños, se afloja el revoque en los baños de los pequeños, corriendo riesgo que se desprenda dicho revoque y la otra puerta es la salida al patio de juegos al aire libre que se encuentra clausurada por peligro de derrumbe y data de una espera desde más de 5 años sin tener ninguna repuesta de reparación, ya que se han hecho los reclamos pertinentes”, se indicó.
Al respecto, se acotó que “en las aulas no se pueden colocar ventiladores ni estufas porque los cables no son aptos. Con las precipitaciones, como ocurrió en los últimos días, se llueven por los plafones de la luz, corriendo riesgo de electrificarse. Y las aulas, que ocupan el anexo de secundaria, no tienen vidrios y se encuentran fracturas en la pared que peligra se les caiga encima. Ésta es la situación que se encuentra la institución”.
Decisión de los padres
“Queremos se hagan presentes las autoridades que les compete la responsabilidad ante el incumpliendo, paralización y total abandono de la obra. Hemos solicitado, como corresponde, los pedidos sin obtener repuestas y, ante la falta y abandono hacia nuestra institución, decidimos que los pequeños del nivel inicial no concurran a partir de hoy, ya que peligra su integridad física. Y, desde el lunes 3 de abril, harán lo propio los alumnos de los grados hasta tanto se nos dé una repuesta y por sobre todo se garanticen sus derechos”.











