La actividad económica cayó 0,3% respecto de octubre, informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), luego de una baja de 0,4% en octubre. La actividad también se contrajo 0,3% en la comparación interanual, muy por debajo de la estimación de crecimiento del 2% de la mediana de los economistas privados y del mismo Ministerio de Hacienda.
El dato de noviembre mostró una caída mensual y anual mucho más de lo esperado hasta por el propio Gobierno. La crisis de la construcción y de la industria coincidió con una salida de capitales de empresas multinacionales que abandonaron la Argentina en medio de un resurgimiento de fusiones y adquisiones empresariales en un intento por ajustar su delicada situación financiera.
Los activos argentinos se desplomaron en las siete semanas previas a la votación del 26 de octubre, mientras los operadores apostaban a que los votantes volverían a infligirle una derrota aplastante al partido de Javier Milei.
Un elemento clave en el repunte fue un salvavidas financiero de Estados Unidos, que intervino para apuntalar el peso con un swap de divisas que Argentina canceló a principios de este mes.
Los datos publicados esta semana corresponden al Estimado Mensual de Actividad Económica (EMAE) y sugieren que la volatilidad previa a la votación continuó afectando a la segunda economía más grande de Sudamérica el mes siguiente. El sector de la construcción en Argentina registró su mayor caída mensual del año pasado en noviembre, mientras que la industria manufacturera también mostró una desaceleración de la actividad.
La inflación se aceleró más de lo esperado en diciembre, impulsada por la carne, las tarifas de colectivos y las facturas de electricidad.









