El mercado argentino de la yerba mate atraviesa un momento de cambios. El ranking de ventas de 2025 confirmó que la cooperativa correntina Playadito se consolidó como la marca más vendida del país, desplazando a históricos competidores y marcando una nueva etapa en la competencia dentro de uno de los productos más emblemáticos del consumo nacional.
De acuerdo con datos del sector, Playadito alcanzó un volumen cercano a 56,7 millones de kilos vendidos, lo que la ubicó en el primer lugar del mercado interno y representó el mayor registro de ventas para una marca en la industria yerbatera argentina. El crecimiento de la cooperativa refleja un proceso sostenido de expansión en los últimos años, apoyado en una fuerte presencia en góndola y en la fidelidad de los consumidores.
Detrás aparece el tradicional grupo correntino Establecimiento Las Marías, productor de marcas históricas como Taragüí, Unión, La Merced y Mañanita, que registró ventas por más de 49 millones de kilos. La empresa continúa siendo uno de los actores más influyentes del sector, con una amplia estructura productiva y una fuerte inserción en el mercado interno y externo.
El podio de las marcas más vendidas lo completa CBSé, reconocida por sus yerbas compuestas y saborizadas, una categoría que logró ganar espacio en los últimos años, especialmente entre consumidores jóvenes o quienes buscan variantes al mate tradicional.
El top de las marcas más consumidas
Detrás de las tres primeras posiciones aparecen otras firmas con fuerte tradición en el mercado yerbatero. Entre ellas se destacan Amanda (de la empresa La Cachuera), Verdeflor, Rosamonte, Cruz de Malta y Nobleza Gaucha, marcas que completan el grupo de mayor presencia en las góndolas de supermercados y comercios de todo el país.
El ranking evidencia que, si bien el mercado sigue siendo amplio y con gran cantidad de marcas, existe una tendencia creciente a la concentración, donde las principales empresas concentran cada vez más participación.
Cambios en el sector yerbatero
Analistas del mercado señalan que en los últimos meses la actividad atraviesa un proceso de transformación vinculado a cambios regulatorios y a la dinámica económica general. La desregulación del sector y la fuerte competencia por precios han acelerado un proceso de consolidación en el que las marcas con mayor estructura productiva y logística logran posicionarse con mayor fuerza.
Este escenario genera desafíos para productores más pequeños o cooperativas de menor escala, que deben competir en un contexto donde los costos y la distribución tienen cada vez más peso en el resultado final.
Un consumo que sigue firme
Más allá de las variaciones en el ranking, el consumo de yerba mate en Argentina continúa siendo uno de los más altos del mundo. Se estima que cada argentino consume en promedio entre 6 y 7 kilos de yerba al año, lo que confirma la vigencia del mate como parte esencial de la cultura cotidiana.
En ese contexto, la competencia entre marcas seguirá siendo intensa. Mientras algunas buscan posicionarse a través del precio, otras apuestan por la diferenciación con nuevos blends, presentaciones o productos compuestos.
Por ahora, el liderazgo lo tiene Playadito, una marca que en los últimos años pasó de ser una opción fuerte en el litoral a convertirse en la yerba más vendida del país, en un mercado donde la tradición y el hábito de consumo siguen siendo tan importantes como la estrategia comercial.










