Andrea Ruiz habló con LA CALLE, respecto de cómo surgió la iniciativa que convocó a los
vecinos del populoso barrio.
En el predio de la capilla La Concepción se plantó un aguaribay en memoria de Rubén Manuel Martínez Solís, conocido artísticamente como Linares Cardozo, uno de los referentes máximos de la cultura entrerriana, en adhesión a los 245 años del templo –al que se llamó la capillita de Almirón-, a los 240 años de la fundación de nuestra ciudad y a La Delfina, la emblemática compañera del general Francisco Ramírez.
Fue en base a una idea de Andrea Ruiz, quien recordó los festejos realizados en el barrio para el Día de la Ciudad durante las gestiones de los intendentes Giqueaux y Godoy.
“Eran una hermosura pues toda la ciudad se arreglaba”, expresó a LA CALLE la mencionada vecina para acotar que “desde aquí surgió todo”. “Éste fue el primer asentamiento y se ubicó en una lomada, la zona más alta de ese entonces”, recordó la docente y catequista Silvia ‘Pino’ Güidoni.
La iniciativa fue planteada al cura párroco de San Vicente de Paúl, presbítero Raúl Laderach, y, tras contar con el visto bueno, se iniciaron las gestiones para concretarla.
La ceremonia contó con su presencia de los residentes de ese populoso sector del sur y de los Amigos de Linares Cardozo, algunos llegados desde otras localidades como fue el caso del diamantino Víctor Acosta, integrante de Las Voces de Montiel, quien compartió su arte con los asistentes.
“Para mí es un honor estar acá pues éste es un lugar histórico como entrerriano.
Linares Cardozo es un patriarca de la cultura entrerriana pues no solo fomentó la chamarrita sino que fue un hombre integral. Él iba directamente a los lugares, dialogaba con los cantores y anónimos. El rescató sus horas y dijo de qué barrio eran”.











