Pidieron justicia por joven asesinada de un balazo

“Quiero justicia. Hasta que el culpable no pague, no voy a parar”, dijo la madre de la víctima fatal.

Familiares y amigos de Gilda Klocker se concentraron este lunes frente a los Tribunales de Paraná para pedir que se esclarezca el crimen de la joven que murió tras recibir un disparo de arma de fuego en la cabeza.
Por el hecho están con prisión preventiva domiciliaria Jonathan y Julio Dayer, pareja y suegro de la víctima de 20 años.
Su mamá, Martha, dijo que “hace una semana que me la mataron. A esa familia no la conocía, al marido tampoco. No sé cómo lo conoció. Ella estuvo un año y medio juntada”. Y enfatizó que el asesino “destruyó una familia. Me quedé sin mi hija, que dejó hermanitos, abuela, bisabuela. Quiero justicia. Hasta que el culpable no pague, no voy a parar”.
Hay distintas versiones sobre cómo el disparo de una escopeta impactó en la cabeza de Klocker. Una primera versión daba cuenta que el joven había discutido con su padre y en ese marco había tomado el arma; mientras que otros testimonios dan cuenta haber visto a Julio Dayer, salir a la calle con la escopeta en sus manos. Hasta el momento no está determinado quién es el autor material.
Betiana, hermana de la víctima señaló que Julio Dayer “tiene otras muertes impunes y no queremos que esta también quede de esa manera. Es muy doloroso enfrentar todo esto, estamos sufriendo”. Enseguida cuestionó: “¿A dónde están los derechos humanos? No están acá para defendernos como familia, pero sí están cuando va presa una persona. ¿Y los derechos humanos de cada ciudadano?”, insistió. La mamá señaló que por lo que sabía “supuestamente se llevaban bien con los suegros, se habían hecho una casa al lado de los suegros. Me voy a morir, pero que el culpable pague”.
“Miles de casos quedan en la nada, porque eso nos hacemos escuchar”, recalcó Betiana, al tiempo que advirtió: “Hoy nos pasa a nosotros, pero mañana le puede pasar a cualquiera”.
Además, hizo notar que “a Julio Dayer le dieron domiciliaria porque tiene 66 años y está enfermo. Ponen de escudo una enfermedad, que me importa un comino. Me gustaría que se cambien las leyes para que esto no ocurra”.

RESUMEN DEPORTIVO