La familia de Úrsula Bahillo, la joven de 18 años asesinada en la ciudad bonaerense de Rojas por su expareja, un policía bonaerense que ya fue condenado a prisión perpetua, reclama a un año del femicidio la destitución de dos jueces que desestimaron las acusaciones previas contra el agresor por violencia de género.
«A mi hija la mató un sistema que comprende al juez Marcelo Romero, que si no hubiese pensado en sus vacaciones y hubiese tomado una medida inmediata de detención, hoy Úrsula estaría viva», aseguró a Télam Patricia Nasutti, madre de Úrsula, quien también apuntó al Juez de Paz de Rojas, Luciano Callegari: «Si hubiese escuchado las denuncias que le hice al exnovio de mi hija, que rompía las perimetrales, hoy sería otro tema».









