Persiguió un sueño de pibe, no se rindió y lo alcanzó de adulto

El protagonista junto a sus compañeros en Núñez esta semana.

La historia de un “uruguayense”, que a los 40 años encontró su lugar en el fútbol.

Por: Matías Dalmazzo



Disputar un partido profesional de fútbol fue, es y será el sueño de cualquier pibe argentino; que alguna vez haya pisado un campito para disputar un partido entre amigos. La gran mayoría de los argentinos ven diluidas esas chances de acceder al mundo profesional del fútbol y buscan horizontes en otras actividades; pero este deporte, tal vez el más hermoso del mundo, nunca se abandona y cada vez que se tiene la posibilidad de jugar un partidito, la preparación se toma de manera seria.
Debido a esto, es habitual ver en canchitas de fútbol 5 a grupos de amigos que llegan para disputar el tradicional partido semanal, con los mismos jugadores de siempre, pero con una preparación digna de profesionales.
Están los que llegan con los tobillos vendados, los que prefieren hacerlo ahí y los que parecen tener acero por hueso, ya que sólo usan medias. Algunos se calzan con el último modelo de zapato deportivo y se colocan hasta canilleras, mientras que otros simplemente arriesgan jugando con las clásicas Topper de lona; ya que nunca sintieron cómodos un par de botines para jugar a la pelota.
En este romance permanente que tenemos los argentinos con el fútbol, siempre existen situaciones que sorprenden y que de alguna manera te generan una sensación de ajuste de cuentas interno. Y esto fue lo que le pasó a un uruguayense, que vive en la ciudad de La Plata hace 22 años.
Antonio Javier Parma tuvo una infancia y adolescencia vinculada al fútbol en el club Parque Sur, donde vistió la camiseta de la categoría 82; con la silenciosa ilusión de alguna vez disputar un partido de fútbol con glorias de ese deporte. Hoy, a sus 40 años recién cumplidos, este uruguayense pudo cumplir el sueño del pibe; gracias a la convocatoria que recibió para integrar el plantel del equipo senior del club Estudiantes La Plata, que disputa un torneo con clubes afiliados a AFA y que cuentan con planteles ricos en nombres. Es así que durante el transcurso de los primeros meses del año, Tony (como le dicen sus familiares, amigos y conocidos) se está dando el gusto de jugar un campeonato donde compiten grandes glorias del fútbol argentino. Este medio dialogó con el jugador amateur uruguayense, que a sus 16 años estuvo muy cerca de fichar para Lanús, el equipo de la zona sur del conurbano bonaerense, pero que recién en 2022 tuvo la chance de vivir diversas experiencias en escenarios emblemáticos.
Esta semana, Tony llegó manejando su auto hasta la avenida Presidente Figueroa Alcorta 7597, bajó del vehículo en el estacionamiento del estadio “Monumental” de River Plate, se cambió en sus míticos vestuarios y enfrentó a referentes históricos de uno de los clubes más grandes de Sudamérica: Recién caí donde estaba cuando me bajé del auto”, sostuvo el entrevistado en un pasaje de la entrevista.

-Contanos un poco sobre el campeonato que estás jugando ¿Cómo se llama el torneo? ¿Cuántos equipos lo conforman y cómo se disputa el certamen?
-Es un torneo que se viene jugando hace tres años entre varios equipos de AFA, donde se destacan Boca, Racing, River, San Lorenzo, Huracán, Independiente, Temperley y Estudiante de La Plata, que es el equipo en el que estoy jugando desde principio de año.
Se disputa en dos zonas de ocho equipos y clasifican dos por cada grupo; quienes luego deberán jugar semis y final.
-¿Cómo fuiste convocado para jugar?
-Al torneo me lleva un gran amigo, Martin, con quien juego un torneo del Colegio de Abogados desde el año 2007. Él hizo inferiores en Estudiantes e incluso llegó a integrar la reserva; y bueno, un día me ofreció si quería ir y obvio que no dude un segundo en aceptar.
-¿Contra qué referentes jugaste y te sentiste sorprendido de estar enfrentándolo, luego de haberlos visto varias veces por la televisión o desde alguna tribuna?
-En principio en mi equipo tenemos a dos ex jugadores de primera división que son Eloy Colombano y Juan Fernández, quien incluso fue convocado a la selección que dirigía Marcelo Bielsa.
Después hay varios ex futbolistas profesionales que enfrentamos, como por ejemplo y entre otros, a los ex River: Ariel “burrito” Ortega, Cristian “Ogro” Fabbiani, Oscar Passet, Alejandro “chori” Domínguez y Esteban “bichi” Fuertes. Además juegan Adrián “máquina” Giampietri, Mariano Pernía y Pablo Bezombe son algunos de los que recuerdo rápidamente.
-Supongo que la posibilidad de cruzarte ex jugadores profesionales, que todavía tienen un ritmo de juego aceptable, te debe generar diferentes sensaciones ¿Qué te pasa cuando llegas a uno de estos complejos y te toca compartir vestuario con leyendas del fútbol argentino?
-Se nota mucho la diferencia entre los que llegaron a ser profesionales y lo que no.
Si son todos cracks, que incluso teniendo diez años más que nosotros, juegan a otra cosa y otra velocidad. Tienen en la cabeza lo que van a hacer antes de recibir la pelota y juegan a un tiempo. La velocidad es lo que más me impresionó.
-¿Tuviste algún momento o cruce verbal de cualquier tipo con estos personajes del fútbol?
-Sí, trato siempre de al menos cruzar dos palabras, alguna pavada aunque sea. La verdad que adentro de la cancha, te tratan como a uno más y eso es lo mejor de esto.
-Entiendo que habrás ido al “Monumental” a ver partidos de fútbol, recitales u algún que otro evento; pero estoy seguro que fue la primera vez que llegaste ahí con la finalidad de disputar un partido…
-Sí, claro. Lo del Monumental fue lo máximo que me tocó vivir con el senior de Estudiantes; desde el estacionamiento hasta los vestuarios, donde seguramente han pasado cientos de jugadores de primera división. Recién caí donde estaba cuando me bajé del auto. Vi el estadio ahí y toda la movida que existe en River por otras actividades, es una verdadera ciudad deportiva. Después empecé a caminar y de golpe empecé a cruzarme con esos monstruos, como Ortega o el “Mencho” Medina Bello; que los viste jugar mundiales y te dan ganas de pedirles fotos a todos, pero no queres joderlos…Es un poco raro, porque si bien no sos un chico de 12 años, te sentís de esa manera; por esto trate de disfrutarlo. No me esperaba esto a mi edad, pero bueno, el fútbol siempre tiene algo más para darte y eso es lo más lindo.

Con el “Ogro” Fabbiani.
Con el “Bichi” Fuertes.