Pasó en nuestra ciudad – Parte II 1944. Más de 20.000 personas en la plaza

Homenaje al General Justo J. de Urquiza; Mausoleo de la “Inmaculada Concepción”. (1)Presidente de la Nación; Edelmiro J. Farrell; (2) Arzobispo de Paraná, Monseñor Zenobio L. Guilland; (3) Ministro de Guerra y Secretario de Trabajo y Previsión, coronel, Juan D. Perón; (3) Ministro de Marina, contraalmirante Alberto Teisaire.(Gentileza, ingeniero Ángel Mazzarello)

Por Orlando César Busiello

El barco echó amarras a las 17hs entre aplausos y vítores, mientras las bandas militares daban un marco festivo al acontecimiento. Colocada la planchada, el Comisionado Municipal Presbítero Andrés Zaninetti dio la bienvenida al Presidente y su comitiva en nombre de la ciudad, acompañado por el Interventor Federal de la Provincia, Teniente Coronel (R) Carlos M. Zavalla; sus ministros y el Excmo. Señor Arzobispo de Paraná Monseñor, Doctor Zenobio L. Guilland.
Acto seguido el general Farrell y el coronel Perón, subieron al auto presidencial e iniciaron la caravana de automóviles hacia la Plaza “General San Martín” para rendir homenaje al Padre de la Patria. A lo largo de 20 cuadras, una multitud abigarrada saludaba cálidamente a los visitantes, volcándose luego sobre la plaza. Una publicación oficial señalaba “Ya en la Plaza del Libertador, rodeada materialmente por un público superior a las 3.000 personas, el Excmo. Señor Presidente, entre aclamaciones delirantes rindió homenaje al General San Martín, depositando una ofrenda floral al pie de su estatua ecuestre. La banda de Música de la Provincia, en esta oportunidad tuvo a su cargo la parte musical”.
Las mismas manifestaciones afectuosas se repitieron cuando el Presidente Farrell, rindió tributo al “General Justo José de Urquiza” en el mausoleo ubicado en la Iglesia de la Inmaculada Concepción.
Sobre el particular nos ilustra el diario LA CALLE: “Siempre de pie, el ilustre visitante correspondía a los saludos del público que lo aclamaba insistentemente , así como al coronel Perón , que correspondía de igual forma”.
Fue realmente apoteótico lo ocurrido a la salida del templo. El Presidente y sus colaboradores decidieron caminar hasta el Colegio Nacional, donde estaba programada una visita y posteriormente una serie de entrevistas. Pero el gentío desbordó literalmente los cordones y se precipitó sobre el Presidente de la República en avalancha, haciendo extremadamente lento el paso de la delegación gubernamental.
Aproximadamente a las 19:00 dio inicio el desfile militar, que el Presidente y demás autoridades presenciaron desde los balcones del Colegio que daban sobre calle Coronel González (hoy Urquiza) donde un pueblo jubiloso continúo con sus exteriorizaciones.
Mientras entre aplausos la Escuela de Zapadores, con todo su bagaje rendía honores al primer mandatorio; en el cielo, una escuadrilla de aviones, dio mayor espectacularidad al anochecer uruguayense.
La Plaza General Ramírez estaba encendida al igual que los edificios que la circundan y: “Mil banderas Patrias, 15 columnas de color azul y blanco y los escudos de las 14 provincias y de la Capital Federal daban mayor realce a la magna concentración”.
Según un Folleto-Álbum de la época, el número de personas reunidas aquella tarde noche de invierno en Concepción del Uruguay fue realmente impresionante, diciendo: “En tanto el espectáculo que ofrecía la Plaza del Supremo Entrerriano era imponente; 20.000 almas que miraban a los balcones donde estaba los ilustres visitantes, ofrecían un espectáculo nunca visto, bajo una iluminación magnifica”
Finalizada la revista militar, el Presidente recibió en la Rectoría del Colegio a distintas delegaciones: “Fueron 600 personas representativas que saludaron al Excmo. Señor Presidente de la Nación; S.E. el señor Ministro de Guerra recibió a los maestros y periodistas”.
A las 21hs el Jefe de Estado participó junto a sus ministros de una cena íntima en el Casino de Oficiales de la Escuela de zapadores, únicamente para militares. Mientras en el Club Social, hicieron lo propio autoridades civiles e invitados especiales en un banquete ofrecido por el Municipio.
Al día siguiente domingo 25 de junio, el Presidente de la República y el Ministro de Guerra que junto a otros miembros del gabinete ministerial habían pernoctado en el “Ciudad de Buenos Aires”, se dispusieron a participar de los actos centrales programados en Plaza “General Ramírez”.
Creemos interesante para dar una verdadera dimensión de los acontecimientos, reflejar la opinión de los medios de prensa presentes desde hora temprana en el lugar de los hechos.
El diario “Uruguay” señalo entonces: “Una mañana fría y con cielo parcialmente nublado no fue óbice para que la jornada vivida por el pueblo y las autoridades alcanzaran la luminosidad y el entusiasmo de las grandes jornadas patrióticas”. Luego continuaba diciendo el cronista “Desde hora temprana se notó en torno a la plaza General Ramírez una constante afluencia de público que pugnaba por acercarse a los lugares por donde habían de pasar el Presidente y los miembros de su comitiva”.
Por su parte el matutino LA CALLE, después de coincidir con su colega “Uruguay” sobre lo desapacible del día, apuntó: “Aproximadamente a las 9 y 35 el general Farrel, sus ministros y demás autoridades llegaron a la plaza, donde la guarnición rindió honores de estilo, siendo saludados por el público reunido. El general Farrel se trasladó hasta el sitial especialmente dispuesto al pie del altar donde instantes después se inició la misa de campaña”. Más adelante en breve síntesis el periodista, nos ha regalado una postal de la plaza en aquel momento, expresando: “Los caminos que cruzan diagonalmente la plaza General Ramírez se hallaban ocupados por las delegaciones de alumnos de las escuelas primarias y en torno al altar habían formado un cuerpo de boyscouts, el abanderado y delegaciones de la Escuela de Artes y Oficios y demás establecimientos educacionales.
La banda del regimiento de zapadores pontoneros se hallaba formada con abanderado, que conducía la antigua bandera del cuerpo.
Enmarcando el magnífico espectáculo de la plaza, hacia cuyo centro convergían las delegaciones escolares que con sus blancos delantales formaban una estrella. El público cada vez más numeroso afluía por las calles adyacentes, pugnando por romper los cordones policiales”.
El Presidente Farrell en el oficio religioso en Plaza “General Ramírez”; a su derecha, el Comisionado Federal de la Provincia de Entre Ríos, teniente coronel (R) Carlos M. Zavalla a la izquierda, los Ministros de Guerra y Marina; coronel Juan D. Perón y contralmirante Alberto Tesaire respectivamente.
Una vez concluido el oficio religioso que estuvo a cargo del Arzobispo de Paraná; Monseñor Zenobio L. Guilland, se procedió a la entrega de las Banderas de Guerra por parte de la Comisión- Pro banderas a la Escuela de Zapadores. El diario “El Día” detalló aquel sublime instante de la siguiente manera: “…tuvo lugar en los sitiales y reclinatorios ubicados junto a la pirámide de nuestra plaza General Ramírez , la bendición que estuvo a cargo del Rdo. Arzobispo de Paraná y luego la entrega de las nuevas banderas a la Escuela de Zapadores, por miembros de la Comisión Pro-Bandera que presidió el Esc. D. Wenceslao S. Gadea , quien pronunció un meduloso discurso , respondiéndole el Mayor Ocerín , que recibió las enseñas y luego el Mayor Domenech, jefe del 5º Batallón , que despidió con frases emotivas a la vieja enseña”. Acto seguido el primer mandatario y altos funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional; autoridades civiles, militares y eclesiásticas se trasladaron hacia el palco oficial sobre calle Coronel González (hoy Urquiza), donde el Teniente Coronel, Federico T. Romero, tomó juramento de las nuevas enseñas a las tropas, “…iniciándose a continuación el desfile (…) el que se realizó en forma impecable y bajo el sostenido aplauso de la enorme multitud que vivo a la patria y a sus mandatarios. La Plaza General Ramírez y sus alrededores presentaban un aspecto imponente”. Inicio del desfile militar frente al Presidente y demás autoridades Por su parte el diario “Los Principios” reseño de esta forma lo ocurrido una vez finalizada la bendición y entrega de las banderas de Guerra: “El general Farrel se dirigió luego al Palco Oficial con sus acompañantes, recibiendo el clamoroso saludo de la muchedumbre, que vivaba su nombre y el del coronel Perón, mientras las nutridas delegaciones escolares concentradas en la plaza agitaban entusiastas banderitas argentinas, coreando el nombre del jefe del Estado”. En otro apartado manifestaba “Los Principios”: “Concluida la trascendental ceremonia del juramento a la bandera, los dos batallones desfilaron saludando a su nueva insignia, mientras la marcha “A mi Bandera” llenaba el espacio con sus acordes. Las notas del Himno volcaron luego en los presentes un momento de emocionado recogimiento. Entre los aplausos de la multitud se inició el desfile de las fuerzas integradas por los batallones 5 de Zapadores y Escuela de Zapadores con sus nuevas banderas. Cerró la marcha de los efectivos la vieja bandera del Batallón Nº 5”.Después del paso de las tropas, lo hicieron los reservistas y finalmente las delegaciones escolares primarias y secundarias con sus respectivos abanderados y escoltas. Durante el paso de los reservistas a caballo, provenientes de la ciudad y de distintos puntos del departamento se hizo escuchar las marchas “Del Reservista” y “4 de junio”, que fue coreada por los presentes. De esta manera concluyó aquel acontecimiento histórico en Concepción del Uruguay, con la presencia masiva del pueblo confraternizando en una verdadera fiesta de argentinidad al que se sumó una delegación militar de la República Oriental del Uruguay, especialmente invitada.