El procurador general de la Nación, Eduardo Casal, jefe interino de los fiscales del país, envió este jueves una carta al presidente Alberto Fernández “a fin de poner en su conocimiento la profunda preocupación que desde el punto de vista institucional han provocado sus expresiones en la señal TN en la noche del miércoles, acerca de la actuación del doctor Diego Luciani, Fiscal General, al pronunciar su alegato ante el Tribunal Oral Federal n° 2” y también “en relación con el comunicado oficial de su gobierno del 22 de agosto último”.
“Más allá del derecho a expresarse libremente de cada ciudadano en un ámbito de respeto y sin que esto implique una opinión sobre el fondo de la cuestión, es mi deber constitucional e institucional advertir que la vinculación que usted realiza entre ‘una persecución judicial y mediática’ y el debido cumplimiento de la representación que en nombre de este Ministerio Público ejerce por mandato legal el señor fiscal, implica una clara perturbación en el ejercicio de sus funciones”, afirmó Casal.
Luego Casal escribió que, a su entender, esa “clara perturbación” también “se ve incluso agravada por las referencias peyorativas con que ha calificado su condición profesional”.
Durante la presidencia de Mauricio Macri, la fiscal general Gabriela Boquin había sido blanco de declaraciones, entrevistas y críticas de similar tenor por parte del entonces mandatario y de miembros de su gabinete de ministros frente a las acusaciones en la causa Correo Argentino SA. Pero esta es la primera vez que Casal envía una misiva de estas características al jefe de Estado, en clara señal de tensión entre los poderes.
El jefe interino de los fiscales aseguró en la carta a Fernández: “Corresponde exclusivamente al tribunal interviniente, al momento de dictar sentencia, juzgar acerca de la procedencia de la pretensión acusatoria por lo que, además, esas expresiones no sólo importan un menoscabo a la independencia y autonomía de este Ministerio Público Fiscal, sino que constituyen una injerencia indebida en el trámite de un proceso por cuya legalidad esta misma Institución también debe velar” y que “al mismo tiempo afecta el principio republicano de división y respeto de poderes”.
Durante la entrevista del miércoles, el jefe de Estado dijo: “Le recomendaría (a Luciani) leer tratados de derecho penal. Por mucho que grite justicia o corrupción, lo único que hizo fue decir un sinfín de disparates”. Y continuó: “Realmente alentar que le pueda pasar lo que le pasó a Nisman… hasta acá, lo que le pasó a Nisman es que se suicidó. Hasta acá no se probó otra cosa. Espero que no haga algo así el fiscal Luciani”.
Luego, subrayó nuevamente que lo hecho por Luciani le “pareció de una debilidad jurídica asombrosa”, al mismo tiempo que añadió: “Espero que la Justicia encause esta situación”.









