Operativo contra carpinchos en Nordelta reavivó el debate sobre la urbanización en humedales

Un operativo del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense para retirar carpinchos de Nordelta mediante captura no letal generó polémica y reavivó el debate sobre el impacto del avance urbano sobre los humedales del delta del Paraná.

El procedimiento, realizado en coordinación con organismos técnicos y autoridades locales, incluyó la captura controlada de ejemplares, evaluaciones sanitarias y el traslado de algunos a sectores considerados más aptos dentro del delta. Las autoridades justificaron la medida por la creciente interacción conflictiva entre los animales y las personas en zonas densamente urbanizadas, citando accidentes viales, daños materiales y estrés para la fauna.



El episodio puso en discusión un conflicto estructural. El carpincho es una especie nativa del delta, un ecosistema de planicies inundables donde la especie está adaptada. Desde una perspectiva crítica, se argumenta que la presencia de estos animales en barrios cerrados no es una invasión, sino la consecuencia de que la urbanización —con rellenos, canales y calles— se expandió sobre su hábitat histórico, fragmentándolo y alterando sus refugios y patrones de movimiento.

El debate señala que el delta es un sistema vivo que cumple funciones clave como regular el escurrimiento del agua y amortiguar crecidas, y que cada intervención urbana modifica esta dinámica de forma acumulativa. Desde esta mirada, la remoción de animales no resuelve las causas de fondo y puede generar estrés en las poblaciones, mientras el conflicto tiende a reaparecer si persiste la transformación del territorio.

La situación en Nordelta expuso preguntas más amplias sobre los límites del desarrollo urbano en humedales activos y la necesidad de una planificación territorial que integre el funcionamiento del ecosistema. El operativo estatal buscó responder a una situación concreta, pero dejó en evidencia, según la discusión planteada, la ausencia de un abordaje que considere el desequilibrio generado cuando el cemento avanza sobre el agua.