Bautismo
Elena Miño fue ungida con óleos bautismales durante una ceremonia oficiada en la parroquia San Vicente de Paúl.
Letras en el patio
En el marco de las actividades propuestas desde el Gobierno de la provincia, la Editorial de Entre Ríos (EDER) propone autoras leyendo sus poemas e hilvanando sus voces con las voces de otras escritoras, tan simples y tan profundos como eso, con el acompañamiento musical para esas voces entrerrianas. De eso se trata Letras en el patio, la propuesta que la EDER viene sosteniendo desde hace tres años con diversos formatos. Será hoy, a partir de las 20:00, con la participación de las escritoras entrerrianas: Graciela Gianetti, Fernanda Álvarez, Sofía Arnaudín, Graciela Chisty, Verónica Pereyra, Chana Bertolami, Beatriz Arbasetti, Alessandra Waitomo y Rocío Fernández Doval. La música estará a cargo de Paola Núñez. Habrá servicio de cantina.
Santoral
Los católicos recuerdan hoy a San Emeterio y Celedonio. Calahorra (La Rioja, España) está unida a estos soldados por el hecho de su martirio y quizás también por ser el lugar de su nacimiento. Otros señalan a León como cuna por los libros de rezos leoneses -antifonarios, leccionarios y breviarios del siglo XIII- al interpretar ‘ex legione’ como lugar de su proveniencia, cuando parece ser que la frase latina es mejor referida a la Legión Gemina Pía Félix a la que pertenecieron y que estuvo acampada cerca de la antigua Lancia, hoy León, según se encuentra en el documento histórico denominado ‘actas de Tréveris’ del siglo VII. En la parte alta de Calahorra está la iglesia del Salvador -probablemente en testimonio perpetuante del hecho martirial- por donde antes estuvo un convento franciscano y antes aún la primitiva catedral visigótica que debió construirse, según la costumbre de la época, junto a la residencia real, para defensa ante posibles invasiones y que fue destruida por los musulmanes en la invasión del 923, según consta en el códice primero del archivo catedralicio. No se conocen las circunstancias del martirio de estos santos; no las refiere Prudencio. ¡Qué pena que el emperador Diocleciano ordenara quemar los códices antiguos y expurgar los escritos de su tiempo! Con ello intentó, por lo que nos refiere Eusebio, que no quedara constancia ni sirviera como propaganda de los mártires y evitar que se extendiera el incendio. Tampoco hay en el relato nombres que faciliten una aproximación. ¿Fue al comienzo del siglo IV en la persecución de Diocleciano? Parece mejor inclinarse con La Fuente por la mitad del siglo III, en la de Valeriano, contando con que algún otro retrotrae la historia hasta el siglo II. Cierto es que Prudencio nació hacia el 350, dejó escrita en su verso la historia antes del 401, cuando se marcha a Italia, hablando de ella como de suceso muy remoto y no debe referirse con esto al tiempo de Daciano (antes del 304) porque esa época ya fue conocida por los padres del poeta. Emeterio y Celedonio, los santos cantados por su paisano Prudencio, y recordados por sus compatriotas Isidoro y Eulogio son hoy los patronos de Calahorra que los tiene por hermanos o de sangre o -lo que es mayor vínculo- de patria, de ideal, de profesión, de fe, de martirio y de gloria.









