“No entramos a pasear, sino a ganar el torneo”

Ema Piñón y Pablo Ballay, capitán y entrenador del Lobo, con la Supercopa de Entre Ríos que lograron el sábado. (Foto Anto Esquivo).

El DT campeón Pablo Ballay -que no seguiría en Gimnasia- habló del torneo local, la Supercopa y lo que pidió a sus jugadores. El capitán Emanuel Piñón repasó el título y recordó los días en que pensó “que no iba volver a poder jugar”.

Gimnasia y Esgrima cerró el fin de semana pasado un semestre bárbaro en el ámbito del fútbol local y provincial. En el fútbol liguista conquistó de forma invicta la “Copa Aniversario 240 años de Concepción del Uruguay”, primer torneo del año. Mientras que a nivel provincial, el sábado en cancha de Defensores de Pronunciamiento, ganó la Supercopa Entre Ríos “Copa 60º Aniversario de la Federación Entrerriana de Fútbol”. El elenco que dirige Pablo Ballay derrotó, en una final única, 3 a 2 al Social y Deportivo San José. Sin derrotas y merecidamente, se consagró por segunda vez a nivel provincial, tras la conquista del Regionalito en 1990.
LA CALLE charló con dos de los artífices de la campaña, uno adentro de la cancha y otro de la línea de cal hacia afuera. Dos tipos de muy pocas palabras, ya sea al momento de jugar o de dirigir, de perfil bajo y con los pies sobre la tierra.
El “Puchi” Ballay es un tipo accesible, sin vueltas en el mundo del fútbol. De hablar pausado y tranquilo; casi como pensando cada palabra, cada respuesta. Un apasionado de este deporte que rara vez pierde su eje, sobre todo en el banco de suplentes. Pocas veces se le escapa un grito o un gesto ampuloso. Da la sensación que con un cruce de miradas, el jugador sabe lo que debe hacer. Pero claro, a veces la procesión va por dentro y en el vestuario dice lo que tiene que decir a quien se lo tiene que decir.
En la Primera del Lobo Ballay acumula seis títulos en Primera, cinco en Tercera y uno Cuarta categoría, sumado a los trofeos de campeón anual en las tres divisiones. Sin embargo, desde sus palabras se vislumbra un fin de ciclo en el club mensana. Ya comunicó que su idea es no seguir en el cargo, algo que se podría oficializar en algunos días.
-¿Cómo viviste la final?
-Estaba tranquilo, ese día creo que me levanté 5:30, me aseguré de que sea con el pie derecho y ya tenía buenas sensaciones. Estaba tranquilo por el equipo, por la confianza y lo que veníamos haciendo. Eso sí, ansiosos por empezar a jugar. Se vio que arrancamos de buena manera, pudimos convertir rápido y siempre quisimos ampliar esa diferencia, fuimos más ambiciosos. Llegamos a la final jugando de una manera y no la íbamos a cambiar. Siempre pensamos en el arco de enfrente, más allá de lo que te permita el rival o no. Ellos por ahí ponían mucha gente en defensa, por momentos había poco espacio pero lo seguíamos intentando. Tuvimos dos malas decisiones. Una en mitad de cancha cuando Bravo recibió solo y la otra cuando había que presionarlo lo dejamos que patee y sabíamos lo bien que le pega a la pelota. Llegaron al empate y eso fue un impacto para nosotros pero en el vestuario remarqué que el fútbol es para los que se animan a jugar, sin importar las condiciones. Podés tener todo el talento del mundo, pero si no te animás a jugar es lo mismo que nada. Recuerdo que les dije: ”Es hoy, no hay mañana” y por suerte los muchachos lo entendieron y salieron a jugar tratando de ampliar la diferencia.
-¿Qué significado le das al título?
-Nos va bien con las primeras ediciones. En 2015 se hizo la primera edición de la Copa del Oeste y la ganamos, que ganamos este año también. Ganamos la primera edición de la Copa de la ciudad y la Supercopa Entre Ríos. Era por el 60° aniversario de la Federación Entrerriana así que era importante para los jugadores, para el club y los dirigentes. El año pasado estuvimos cerca en la Copa Entre Ríos, nos quedamos en cuartos de final entonces era una espina que teníamos, había que ir por la revancha. Cuando arrancamos e primer partido en Viale les dije que estábamos en esta situación no para pasear, sino para ganar el trofeo.
-¿Qué reflexión te merece este tipo de torneos?
-Para mí fue muy lindo, muy bueno. La idea de la Federación me pareció muy buena de hacer un torneo así.
-¿Se hizo larga la espera para jugar? ¿Favoreció o no arrancar en octavos de final?
-Sí, sin dudas. Empezamos a entrenar en diciembre. Íbamos a empezar a jugar en ese mes, después en enero y sí, se hizo largo. Tuvimos suerte en arrancar en octavos por esa descalificación que hubo y mi preocupación era que tampoco habíamos arrancado el torneo local. Más allá de algunos amistosos, no teníamos rodaje de fútbol y eso en el primer partido con Arsenal en Viale se notó. Los primeros minutos la pasamos mal, nos podrían haber convertido tres o cuatro goles. Lo sostuvo Dobler y la defensa y después de eso encontramos la victoria. Por suerte ayudó al ánimo general del equipo y en la vuelta de esa fase ya estábamos mejor. Empatamos pero ya noté una mejora en el ritmo, en la intensidad futbolística. Con Libertad allá erramos un montón de goles, después acá lo ganamos bien y contra La Florida sabíamos que había sido el mejor de la Primera Fase pero fuimos a jugar como lo hicimos siempre, buscando el arco rival, manteniendo una idea de juego.
-¿Cuál es tu método para el manejo del plantel?
-En el manejo diario lo único que tengo es mi palabra y trato de respaldarla con hechos, no les miento y trato de que me crean predicando con el ejemplo. Así se logra que el jugador se comprometa con el equipo y con su entrenador y saque un plus en la cancha. Tengo esa satisfacción de haber logrado eso en casi todos los equipos que me ha tocado dirigir. En cuanto al plantel considero que respondió de la mejor manera.
A Emanuel (por Piñón) lo conozco desde Cuarta División, siempre fui de pocas palabras con él porque sé que el compromiso con sus compañeros, con el entrenador, y con el club es total. Siempre fue mi capitán y es un placer tenerlo en mi equipo. Otra incorporación que nos sorprendió mucho fue la Ricardo Bernay. Yo lo había visto jugar nada más y a veces uno desde afuera puede cometer el error de emitir juicios sobre lo que ve y no sobre lo que realmente es el jugador. Después de tenerlo y entrenarlo te digo que Ricardo le sumó un montón al equipo desde su profesionalismo y entrega; desde la persona, desde aconsejar a los más chicos y siempre estar bien predispuesto. Después estuvieron Juan Ardetti y Juan Manuel Rodríguerz que si bien no fueron habitualmente titulares, siempre que los necesité dieron lo mejor de sí. Pero hay muchos chicos que demostraron un gran nivel. Encontré el equipo rápidamente, los mantuve y eso hizo que tuvieran confianza en sí mismo y cada uno desde su lugar intentaba aportar.
En un club como Gimnasia ¿Cómo se trabaja con los chicos que están con vos y esperan la chance de jugar en el Torneo Federal “A”?
-En cuanto a la ansiedad de aquellos que esperan su chance en el Federal “A” yo desde mi parte trato de aconsejarles y decirles que el fútbol son momentos, que no tienen que bajar los brazos y seguir peleando por los sueños que tienen. Hay que dar lo mejor de sí, después si juegan o no que no sea por algo que ellos hicieron o no, sino que sea por decisión del entrenador. Tienen que hacer todo lo posible para poder jugar, después ya entra una cuestión de gustos, de elección de los entrenadores.



Emanuel Piñón:“El título es merecido”

La Supercopa se vino para La Histórica (Anto Esquivo).

“No es lo mío, me cuesta” es lo primero que responde “Ema” ante el requerimiento de hacer una nota, como capitán y referente de Gimnasia. Con un perfil muy bajo, el joven de 26 años lleva toda una vida en el Lobo uruguayense desde las infantiles con ocho años, pasando por inferiores, Liga Local donde debutó con 15 años hasta integrar el plantel profesional del Federal “A”. Un pibe que no tiene ningún tipo de inconvenientes en jugar un domingo por la tercera categoría del fútbol argentino y si al otro fin de semana le toca jugar en la local lo hace. Siempre regular, el capitán fue el termómetro de Gimnasia en la mitad de cancha.
-¿Qué balance podés hacer de la Supercopa?
– Bueno, me parece que es merecido el título por todo el esfuerzo que hicimos, tanto personal como grupalmente, nos venimos preparando desde diciembre para esta competencia y recién jugamos nuestro primer partido en febrero, así que fue larga la espera. El objetivo era entrar para ganar la Supercopa, y nos comprometimos al máximo con eso. Después del primer partido que para mí fue el más difícil porque el resto de los clubes ya venía con rodaje y nosotros no, nos fuimos afianzando y demostrando partido a partido que estábamos para pelear el torneo.
-¿Cómo viviste la final contra San José?
– Sabíamos que por el sistema de juego que tenían ellos por ahí no nos iban a salir a presionar tan arriba y que íbamos a tener la posibilidad de jugar. Hasta el primer gol había mucho nerviosismo, obviamente que hacer el gol rápido te da más tranquilidad. El segundo tiempo me parece que salimos más decididos a buscar el resultado y recién cuando logramos hacer el tercero sentí un poco de alivio pero no nos duró mucho y tuvimos que sufrir hasta el final, si te descuidabas un segundo, con la categoría de jugadores que tenían ellos corríamos el riesgo de que nos empaten en cualquier momento.
-¿Qué fue lo mejor del equipo?
-En mi opinión lo mejor que tiene nuestro equipo es que siempre intenta generar juego cuando tiene la pelota, y después cuando no la tiene, la intensidad que se le mete para recuperarla. Todos los partidos tuvimos la misma intención, teniendo precauciones de acuerdo al rival, pero siempre intentamos imponer nuestro juego.
-¿Los favoreció o no el hecho de arrancar en octavos de final?
– Si bien es una ventaja arrancar a jugar en la fase que entramos, para mí no nos favoreció, el primer partido con Arsenal para mí fue el más difícil, nosotros teníamos tiempo de preparación pero solo jugando amistosos y no es lo mismo el ritmo que se estaba jugando en la copa.
En plena competencia en el Torneo Federal “A” 2020, a Piñón le descubrieron síndrome de Wolff-Parkinson-White, una afección en la cual existe una ruta eléctrica adicional del corazón que lleva a períodos de frecuencia cardíaca rápida (taquicardia). Por esa razón hizo una pausa en el fútbol, debido a que tuvieron que realizarle tres intervenciones quirúrgicas. La última de ellas, en septiembre del 2020 fue exitosa y con el alta médica pudo volver a jugar. Además, según nos cuenta le faltan dos materias para recibirse de Contador Público, carrera que espera culminar este año.
-¿Te viste lejos del fútbol después de lo que pasó?
-Cuando me pasó lo del corazón pensé que no iba a volver a jugar, después gracias a Dios salió todo bien y pude volver, fueron momentos difíciles. Decidí volver porque es algo que hago porque me gusta y disfruto ante todo.
¿Duele un poco la situación del equipo en Federal “A”?
-La situación en el Federal A es complicada; como hincha del club se sufre mucho viendo al equipo en esa posición, pero todavía faltan muchos partidos y creo que se puede revertir la situación.