Murió por golpes y balazos durante una disputa familiar

El brutal hecho ocurrió delante de toda la familia.

Le pegaron con una madera y le dispararon después de protagonizar una pelea a piñas con su cuñado.

Un hecho escalofriante sucedió en General Rodríguez el viernes dentro de la casa de una familia: un hombre fue asesinado a golpes con una madera y a tiros después de haber protagonizado una pelea a piñas con su cuñado delante de toda la familia.
El hecho ocurrió en un domicilio ubicado en el cruce de las calles Fortín Güemes y Fortín Mercedes, en la localidad bonaerense. Allí, Matías Da Silva, de 37 años, fue asesinado después de recibir un tiro en una pierna y numerosos golpes en la cabeza con un palo de madera.
Por el hecho, fueron detenidos el cuñado de la víctima, Maximiliano Enrique Hugo Ivaldi, de 45 años, y su hijo Ezequiel Matías Suárez, de 27, quienes fueron acusados de haber cometido el homicidio.
Como si fuera poco, en las últimas horas del sábado salió a la luz un video de una cámara de seguridad ubicada dentro de la misma vivienda donde sucedió el crimen y las imágenes son terribles: en ese documento se ve el inicio de la pelea entre los familiares y cómo Suárez, el hijo de Ivaldi, le efectúa disparos con un arma al cuñado de su padre.
En el video se ve cómo Da Silva llega al domicilio de la familia Ivaldi. Llega con un objeto en la mano, que parece ser una lata de una bebida, y enseguida saluda a una niña de no más de 5 años de edad.
Después de saludar a la pequeña, se cruza por la imagen Ivaldi, quien parece ignorarlo. Así, Da Silva lo insulta y sin mediar más palabra le efectúa una patada en la espalda a su cuñado. Luego, le lanza el objeto que tenía en la mano y ambos empiezan a pelearse a trompadas.
Al cabo de unos segundos, aparece en plano Suárez, el hijo de Ivaldi, con un buzo amarillo: toma una barra de madera de una obra en construcción y empieza a pegarle a Da Silva en la espalda.
Allí, los dos cuñados caen al suelo y se ve cómo Suárez saca un arma de un bolsillo y empieza a disparar hacia donde se peleaba su padre con Da Silva.
Según informaron fuentes de la investigación, el propio Ivaldi declaró ante la policía que Da Silva tenía problemas constantes de adicciones y había llegado a su casa alcoholizado.
Así y todo, una vez que la policía llegó al domicilio se encontró con la terrible imagen de Da Silva sin vida, con fuertes golpes en el rostro y atado a un poste.
De acuerdo al análisis preliminar de los peritos forenses en el lugar, se estableció que el cuerpo de Da Silva presentaba contusiones fuertes en ambos parietales del cráneo y tenía un orificio de entrada y salida de un disparo en la tibia de su pierna derecha.