La celebración por el 25 de Mayo en Gualeguaychú dejó una fuerte señal política y social durante el acto encabezado por Rogelio Frigerio. Mientras un reducido grupo de dirigentes gremiales intentó interrumpir la ceremonia con gritos y manifestaciones, la reacción mayoritaria del público fue de respaldo al acto patrio y rechazo a las expresiones de confrontación.
Lejos de generar adhesión, el intento de escrache quedó aislado frente a una multitud que respondió con aplausos, cánticos y muestras de apoyo al gobernador, en defensa del clima de convivencia que predominó durante toda la jornada.
El evento reunió a miles de familias, instituciones educativas, agrupaciones tradicionalistas y más de 2.000 bailarines que participaron del Gran Pericón Nacional, consolidándose como una de las celebraciones patrias más convocantes de los últimos años en Entre Ríos.
En ese contexto, muchos de los presentes manifestaron su rechazo a que una fecha patria fuera utilizada para generar tensión política. La respuesta espontánea de los vecinos marcó el respaldo a una celebración desarrollada en paz y con espíritu popular.
La escena dejó expuesto no sólo el intento de protesta de un sector minoritario, sino también una fuerte reacción ciudadana en favor del respeto institucional y de la convivencia democrática durante un acto que convocó a miles de entrerrianos.
Desde distintos sectores remarcaron que el derecho a reclamar forma parte de la vida democrática, aunque señalaron también la importancia de preservar el carácter institucional y popular de este tipo de celebraciones patrias.










