Más del 40% de los adultos entrerrianos tiene hipertensión

Más del 40% de los adultos de Entre Ríos presenta hipertensión arterial, mientras que el 25% tiene obesidad y el 22% fuma. Además, cuatro de cada 10 no realizan suficiente actividad física y apenas el 3,7% alcanza el consumo recomendado de frutas y verduras.

 



Las enfermedades cardiovasculares constituyen una de las principales causas de muerte y buena parte de sus factores de riesgo están vinculados con hábitos y condiciones que pueden prevenirse, detectarse y controlarse. En Entre Ríos, los datos oficiales muestran un escenario que llama la atención: más del 40% de la población adulta presenta hipertensión arterial, mientras que el 25% tiene obesidad y el 22% consume tabaco.

A estos indicadores se suma otro dato significativo relacionado con la alimentación: apenas el 3,7% de los entrerrianos consume las cinco porciones diarias de frutas y verduras recomendadas.

Las cifras fueron difundidas por el Ministerio de Salud de Entre Ríos, en el marco del Día Mundial del Corazón, una jornada que cada 29 de septiembre busca poner el foco en la prevención, el control y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.

Según explicó la cardióloga Brenda Miglioli, integrante del equipo técnico de Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT) de la Dirección de Estrategias Sanitarias, a estos factores se agrega que cuatro de cada 10 adultos entrerrianos no realizan suficiente actividad física.

El panorama adquiere especial relevancia si se considera el peso que tienen las enfermedades cardiovasculares dentro de las estadísticas de mortalidad. De acuerdo con la información de la cartera sanitaria provincial, estas patologías representan alrededor del 30% de las muertes tanto en Argentina como en Entre Ríos.

A nivel global, en tanto, las enfermedades crónicas no transmisibles explican aproximadamente el 63% de los 57 millones de muertes que se registran cada año.

Un conjunto de factores de riesgo

Los indicadores difundidos por Salud permiten observar distintas dimensiones de la salud cardiovascular de la población adulta entrerriana. La hipertensión aparece como uno de los principales factores: afecta a más de cuatro de cada 10 adultos.

A su vez, uno de cada cuatro adultos presenta obesidad, mientras que más de dos de cada 10 consume tabaco. En materia de actividad física, cuatro de cada 10 personas no alcanzan los niveles considerados suficientes.

La alimentación también presenta un marcado déficit. Sólo 3,7% de los entrerrianos incorpora las cinco porciones diarias de frutas y verduras recomendadas, uno de los hábitos señalados habitualmente como parte de una alimentación saludable.

Desde el Ministerio de Salud remarcaron que la prevención ocupa un lugar central frente a este escenario, ya que una parte importante del impacto de las enfermedades cardiovasculares puede reducirse mediante la identificación temprana de los factores de riesgo y su adecuado control.

“Profundizar sobre los factores de riesgo y la promoción de hábitos saludables siempre es vital en materia de salud cardiovascular”, señaló Miglioli.

Hábitos que pueden prevenir riesgos

Entre las recomendaciones difundidas por la cartera sanitaria se encuentra reducir el consumo de sal y evitar alimentos ultraprocesados, como los snacks. También se aconseja realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física y evitar la exposición al humo de tabaco.

Los controles médicos periódicos constituyen otra herramienta de prevención, ya que permiten conocer los valores de presión arterial, controlar los niveles de colesterol y evaluar el riesgo cardiovascular de cada persona.

La salud emocional también forma parte de este abordaje integral. Desde Salud señalaron la importancia de prestar atención a situaciones como el estrés persistente, la ansiedad, el aislamiento y la irritabilidad, factores que pueden asociarse con un mayor riesgo cardiovascular.

En este sentido, cada consulta médica y cada instancia de control pueden convertirse en una oportunidad para detectar tempranamente factores de riesgo y promover cambios de hábitos.

El Día Mundial del Corazón se conmemora cada 29 de septiembre desde el año 2000, cuando la Federación Mundial del Corazón, con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), estableció la fecha con el objetivo de generar conciencia sobre las enfermedades cardiovasculares y la importancia de su prevención, control y tratamiento.