El derrumbe del financiamiento público a la ciencia no encuentra un piso, ya está en niveles inferiores a los del 2001. Organismos, científicos, becarios y trabajadores padecen el ajuste.
Una radiografía del sistema nacional de ciencia y tecnología elaborada por el grupo Economía, Política, Ciencia (EPC) del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciicti), traza en siete gráficos el balance de dos años de estrategias dirigidas a desfinanciar, vaciar los organismos y derogar normativas conquistadas a lo largo de décadas para fortalecer una ciencia nacional al servicio del desarrollo nacional.
El derrumbe estrepitoso del financiamiento público de la ciencia, se evidencia en que se redujo un 43,8%, pasando del 0,3% del PBI en 2023 a un mínimo histórico de 0,164% este año, menos incluso que en 2001/02.
Ningún organismo o institución de ciencia del país se salvó del ajuste. En dos años el Conicet perdió el 31,4% de su presupuesto, el INTA el 36,2%, CNEA el 44,0%, el INTI el 47,1%, el ex MINCyT, ahora degradado a Secretaría, cayó un 79,6% y la Agencia I+D+i perdió un 82,2%.
Todos los sueldos del sector se desplomaron. Los empleados del Conicet perdieron un 38,0% en términos reales. Los sueldos de docentes e investigadores en universidades nacionales descendieron un 31,4%.
Algo similar ocurrió con el monto destinado a becas y servicios (cayó un 20,3%), el gasto en insumos se redujo un 51,2% y el correspondiente a bienes de uso y equipamiento, un 64,7%. Las transferencias descendieron un 81,7% respecto de 2023.
En materia de empleos, se perdieron 5.192 puestos de trabajo; con fuertes caídas en el Conicet, el INTI y el INTA. La Agencia I+D+i y la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología perdieron el 40% de su personal.
Deterioro sistemático
Jorge Aliaga, ex decano de Exactas/UBA, ex Subsecretario de Evaluación Institucional del MinCyT, y actualmente miembro del directorio del Conicet en representación de las universidades, sostiene: “Si se aprueba la nueva Ley de Empleo no se sabe si van a tener que recortar más porque van a ingresar menos fondos al Estado. Los salarios seguirían perdiendo el 35% y prácticamente no habría un peso para hacer investigación. Este año pagaron los ‘proyectos de alto impacto’, devengaron 15.000 millones de pesos en transferencias en la Secretaría y más o menos 5.000 en la Agencia, sacando becas que son otros 7.000 millones. Unos 27 millones en total, cuando lo que se necesitaría son unos 120.000 millones, mínimo”.
Ideología del atraso
Para Beatriz Gentile, rectora de la Universidad del Comahue–, lo que sucede forma parte de la ideología libertaria. “Descreen de la ciencia porque piensan que el conocimiento viene a transformar la realidad. Y ellos lo que quieren es adaptarse a la realidad. Mi preocupación es que con 5 o 6 años sin inversión en ciencia, sin universidades, el país volverá a ser primarizado, con mayorías analfabetas, no porque no sepan leer y escribir, sino porque carecerán de pensamiento crítico, como en el siglo XIX”.










