La diputada nacional Marianela Marclay expresó fuertes cuestionamientos al discurso del gobernador Rogelio Frigerio durante la apertura del período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial, al advertir que el mensaje oficial “estuvo marcado por el autoelogio y un optimismo que contrasta con la realidad cotidiana de miles de entrerrianos”.
Según señaló Marclay, el panorama descripto por el mandatario “suena más a una pieza publicitaria que a un diagnóstico real de la situación”, y remarcó que “basta caminar las calles, recorrer hospitales o dialogar con docentes y trabajadores estatales para advertir que el relato no siempre coincide con lo que vive la ciudadanía”.
En relación con la reducción de la deuda provincial, que el gobernador ubicó entre 723 y 684 millones de dólares, la legisladora advirtió que se trata de un dato incompleto si no se explican sus consecuencias. “La baja del endeudamiento no es un dato neutro. Tiene impacto en los salarios públicos, en la inversión real del Estado y en el poder adquisitivo de las familias, cuestiones que no fueron aclaradas”, sostuvo.
También se refirió a la situación de la Caja de Jubilaciones. Si bien reconoció que “reducir el déficit a la mitad puede sonar contundente”, planteó que el discurso oficial “no explicó cuáles fueron las medidas estructurales que lo hicieron posible ni qué efectos tendrá a largo plazo en los futuros jubilados”. En ese sentido, afirmó que “la garantía del 82% móvil sigue siendo una preocupación legítima que merece precisiones”.
Respecto de la obra social provincial, Marclay señaló que los anuncios de modernización y ahorro “no se reflejan plenamente en la experiencia de los afiliados”. “Persisten las demoras en las prestaciones y las coberturas insuficientes, lo que muestra una distancia evidente entre los anuncios y la realidad cotidiana”, afirmó.
En materia de salud pública, la diputada valoró la incorporación de herramientas como la historia clínica electrónica, las recetas digitales y la telemedicina, pero puso el foco en la ejecución concreta de las obras. “La pregunta es cuántas de esas obras están realmente terminadas y operativas, y cuántas siguen en ejecución parcial o con resultados limitados”, planteó.
En el plano educativo, cuestionó el uso del término “depuración” de la matrícula escolar. “Genera interrogantes: no queda claro si se trata de un ordenamiento administrativo o de un ajuste encubierto”, advirtió, y agregó que “en la realidad diaria, los docentes siguen señalando problemas salariales, edificios con mantenimiento urgente y dificultades crecientes para sostener proyectos pedagógicos”.
Para Marclay, el discurso oficial “dibuja una provincia ordenada, eficiente y en transformación”, pero advirtió que “la provincia real es la de comerciantes con ventas en caída, empleados públicos que ajustan gastos y vecinos que reclaman servicios que funcionen mejor”.
Finalmente, la diputada nacional remarcó su rol institucional y llamó a fortalecer el diálogo político. “Defender a Entre Ríos no implica confrontar de manera estéril, sino dialogar, respetar las instituciones y buscar acuerdos que beneficien a la provincia”, afirmó. En ese marco, informó que junto a otros legisladores nacionales solicitó formalmente una audiencia con el gobernador para abordar estos temas. “Aún no hemos recibido respuesta, pero seguimos confiando en que ese encuentro se concrete, porque el diálogo no debilita la gestión: la fortalece”, concluyó.










