El gobierno brasileño eliminará temporalmente impuestos federales a la gasolina y ampliará las ayudas al diésel y al etanol. El paquete tendrá un costo estimado de 5.200 millones de reales durante 30 días, en la recta final de la campaña presidencial.
El gobierno de Brasil, encabezado por Luiz Inácio Lula da Silva, anunció un nuevo paquete de medidas para contener los precios de los combustibles, con un impacto fiscal estimado en 5.200 millones de reales (unos US$1.042 millones) durante 30 días. La decisión se conoció a poco más de dos semanas de la segunda vuelta presidencial.
La principal medida contempla la eliminación temporal de impuestos federales sobre la gasolina, lo que permitiría una reducción de 0,89 reales por litro. El esquema también incluye subsidios adicionales para los importadores de diésel y un mayor respaldo a la producción de etanol.
Según las estimaciones oficiales, las medidas destinadas a la gasolina y el etanol tendrán un costo de 3.600 millones de reales, mientras que la asistencia al diésel importado demandará otros 1.600 millones. El Ejecutivo sostiene que los recursos se cubrirán con ingresos extraordinarios provenientes del petróleo, con el objetivo de mantener la neutralidad fiscal.
El Ministerio de Planificación precisó que las disposiciones son temporales y que su continuidad dependerá de la disponibilidad presupuestaria y financiera. El nuevo paquete se suma a otras medidas adoptadas en septiembre para moderar el impacto de los combustibles sobre los consumidores.
El anuncio se produce en plena campaña electoral, en un contexto en el que el precio de la gasolina ocupa un lugar relevante en la discusión económica. Desde el gobierno, el ministro de Hacienda, Dario Durigan, negó que la decisión esté vinculada con la contienda presidencial y sostuvo que busca aliviar la presión de los precios sobre la población.
Sin embargo, la política de combustibles también adquiere relevancia electoral, mientras Lula busca disputar la segunda vuelta frente al senador Flávio Bolsonaro. En paralelo, el Ejecutivo había anunciado un aumento del 15% en el programa de asistencia social Bolsa Família, equivalente a la actualización por inflación acumulada desde 2023.










