Lula advirtió a Estados Unidos que no interfiera en las elecciones

El presidente brasileño cuestionó además al Tribunal Superior Electoral en medio de la creciente tensión dentro de la Corte Suprema. “Si Estados Unidos intenta influir en nuestro proceso electoral, será derrotado”, afirmó durante un acto de campaña.

La campaña electoral brasileña quedó atravesada esta semana por la creciente disputa interna en la Corte Suprema, un enfrentamiento que comenzó en el ámbito judicial pero que ya genera repercusiones políticas de cara a las elecciones del próximo 4 de octubre.

En ese contexto, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva lanzó duras advertencias tanto al Tribunal Superior Electoral (TSE) como al gobierno de Estados Unidos. Durante un acto de campaña en Teresina, capital del estado de Piauí, el mandatario pidió que el organismo encargado de garantizar la transparencia de los comicios no intervenga de manera indebida en el proceso.



“Que este Tribunal no intente cometer fraude”, expresó Lula, en una referencia directa a la situación dentro de la Justicia brasileña.

Pero el tramo más contundente de su discurso estuvo dirigido a Washington. El presidente brasileño reclamó que Estados Unidos se mantenga al margen de los comicios y aseguró que cualquier intento de interferencia terminará en una derrota.

“Que Estados Unidos no intente influir en el proceso electoral porque será derrotado”, afirmó Lula, quien además apuntó directamente contra Donald Trump y le recomendó ocuparse de los asuntos internos de su propio país, particularmente de las próximas elecciones de medio término.

Las declaraciones representan un endurecimiento del discurso del mandatario brasileño frente a Washington. Hasta ahora, Lula había evitado confrontar directamente con Trump y había atribuido las diferencias entre ambos gobiernos principalmente a funcionarios del Departamento de Estado.

Tensión en la Justicia

La advertencia de Lula se produjo mientras crece la disputa dentro de la Corte Suprema brasileña entre los magistrados André Mendonça y Alexandre de Moraes. Este último fue quien intervino en el proceso que terminó con la condena de Jair Bolsonaro a 27 años de prisión.

La interna judicial comenzó a tener impacto en el escenario electoral y despertó preocupación dentro del oficialismo. El equipo de campaña de Lula analizó el comportamiento de las encuestas y las redes sociales y detectó un fuerte crecimiento de las menciones vinculadas a la crisis en el Supremo Tribunal Federal.

De acuerdo con ese monitoreo, alrededor del 90% de esas referencias fueron críticas. Entre los nombres que aparecen con mayor frecuencia se encuentran Moraes, Mendonça y Daniel Vorcaro, empresario vinculado al Banco Master, cuya quiebra dejó numerosos damnificados.

El gobernador de Piauí, Rafael Fonteles, integrante del Partido de los Trabajadores, también pidió bajar el nivel de tensión y sostuvo que Lula no debería verse obligado a gobernar “con el cuchillo en la garganta”. En ese sentido, consideró que la población observa con preocupación la crisis política e institucional que atraviesa Brasil.

Fonteles sostuvo que el Presidente tiene la posibilidad de recuperar la calma y reforzar la soberanía y las instituciones democráticas del país.

En su discurso, Lula insistió precisamente en ese concepto y reivindicó la autonomía de Brasil frente a eventuales presiones externas. “Somos un país soberano, y nuestras decisiones nos pertenecen a nosotros y a nadie más”, afirmó, en una nueva crítica a las posiciones y medidas impulsadas desde Washington.

El mandatario cerró su intervención con un mensaje de fuerte contenido nacionalista: sostuvo que Brasil tiene “carácter y dignidad” suficientes para enfrentar a cualquier país que pretenda intervenir en sus elecciones.