Señor director:
Estamos a nada del inicio de clases, en algunas zonas del país ya empezaron, como queriendo dar la impresión de que son distritos donde no viven vagos o gente poco esforzada. Más allá de algún comentario despectivo que podamos hacer, lo que sí sabemos es que en estos días vamos a leer y escuchar tantas promesas y ver inicios de obras en establecimientos educativos, con el objetivo de demostrar que se ocupan por la educación
Lo van a hacer todos los intendentes, gobernadores y caciques zonales de la política.
De esta forma vamos a escuchar promesas, que seguramente van a ser cumplidas, ya que la presencia del dinero del estado es capaz de resolver inconvenientes edilicios y a la vez suma para la imagen demostrar algo. Estoy siendo objetivo y abarcando a todos, nadie se va a perder esa foto del día inaugural de clases en un colegio sostenido por el estado.
Esperemos que este 2022 sea la excepción y cada político que haga uina promesa en algún acto de inicio lectivo, siga trabajando a la par de la educación pública cuando la agenda mediática no lo demande. Marzo debe ser el mes con mayor densidad de promesas en inversiones educativas, todavía no me queda claro el motivo por el cual esto ocurre.
A los docentes, alumnos, padres y comunidad educativa no les queda otra que ese día asistir con una sonrisa, con la esperanza de que llegue algo de lo tanto que se necesita y que podría solucionarse con porcentajes ínfimos de la deuda astronómica que se pidió y que hoy se pretende pagar sin demasiada información concreta.
Marcelo Alonso









